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La gira del Exeter City (1914)

En 1914 se contrató al equipo profesional británico Exeter City para jugar una serie de partidos en Buenos Aires y Rosario. La excursión se extendió además a Río de Janeiro. He aquí una completa reseña de toda esta gira.
1. Antecedentes
1.1 Preparativos
El 21 de enero de 1914, en una reunión del Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Football, se decidió instruir al Sr. Grundy en Londres para que se reuniera con la Football Association (FA) y evaluara la contratación de un equipo inglés para jugar una serie de partidos durante el mes de junio en la Argentina.

Se invitó al Tottenham Hotspur —que había viajado a la Argentina en 1909— pero este club no quiso repetir tan largo viaje. Se invitó entonces al Exeter City —un equipo de mitad de tabla de la Liga del Sur—probablemente debido a la afinidad existente entre Frederick Wall (Secretario de la Football Association) y Michael McGahey (Presidente del club).

En principio los directivos del Exeter City temieron que sus jugadores ya tendrían compromisos asumidos durante el receso del verano europeo, y consideraron que las desconocidas condiciones que enfrentarían en América del Sur harían las cosas difíciles para el equipo. Sin embargo, también evaluaron que un cambio de escenario ayudaría a forjar un buen equipo para la temporada 1914/15, y que las utilidades monetarias que prometía la gira eran toda una motivación, pues el club adeudaba tarifas por transferencias. Se sabía que la gira por la Argentina del Swindon Town en 1912 había sido rentable, y se auguraba que la del Exeter City sería igualmente exitosa. El equipo concurrió a la gira con una amplia mayoría de los jugadores titulares que disputaron la temporada 1913/14.


1.2 Breve historia del Exeter City
Exeter City FC adoptó su nombre en 1904, pero desde finales del siglo XIX había jugado como Exeter United y St. Sidwell's. El club recibe el apodo de “Grecians” (Griegos). El origen de este apodo se remonta a un feria en el año 1726 en la que se recreó el sitio de Troya. Esto condujo a la idea de que quienes vivían en el centro de la ciudad eran los troyanos, y quienes vivían en los alrededores eran los griegos. Los residentes del área de St. Sidwell se identificaron entonces como griegos, pues vivían fuera de los muros de la ciudad. Cuando el equipo de fútbol conocido como St. Sidwell's Old Boys cambió su nombre a Exeter City, adoptó el apodo de “Grecians”.

En Inglaterra el fútbol profesional se legalizó en 1885, para evitar la división entre equipos de la clase trabajadora (cuyos jugadores no tenían tiempo libre para practicar deportes) y equipos de la clase alta (surgidos de las public schools y sus asociaciones de ex-alumnos). El apoyo al fútbol profesional provino inicialmente del Centro y el Norte de Inglaterra, lo que llevó a la creación de la primera liga de fútbol en 1888. En el Sur el profesionalismo tuvo un desarrollo más tardío pero, al igual que en el Norte, fue apoyado por una multitud de integrantes de la clase trabajadora. Las fotos de las primeras multitudes en St. James Park —la cancha del Exeter City— muestran a obreros con gorras y una notable ausencia de mujeres (hasta las esposas de los directores del club tenían que ver los partidos desde una casa con vista al campo de juego).

En 1908 los fundadores del Exeter City votaron convertirse en un equipo profesional e ingresaron a la Liga del Sur. En 1910 comenzó a usar su divisa roja y blanca a bastones verticales.
1.3 El plantel
El 16 de mayo de 1914 el periódico “The Western Times” anunció el equipo seleccionado para la gira por la Argentina. Se eligieron estos 15 jugadores:

Reginald Loram se incorporó en calidad de aficionado pues conservó su ocupación de trabajador agrícola. El equipo incluyó al recientemente fichado William Hunter, junto a otros jugadores de larga trayectoria en el club como Dick Pym, Jimmy Rigby y Charlie Pratt, quien además cubrió la posición de entrenador. El Manager del club, Arthur Chadwick, no pudo ser de la partida por problemas de salud. Fue reemplazado por Michael McGahey, Presidente del Directorio, a quien acompañaron otros dos miembros, George Middleweek y Fred Parkhouse. Ambos Directores fueron acompañados por sus esposas, lo que elevó el número total de la delegación del Exeter City a 20 personas.

1.4 La travesía
La delegación del Exeter City viajó a Sudamérica en el transatlántico Andes de la línea Royal Mail Steam Packet (RMSP), un barco nuevo con instalaciones de lujo.

El barco zarpó de Liverpool el 22 de mayo y arribó a Buenos Aires el 13 de junio. En el trayecto atracó en puertos de Francia, Portugal y Brasil. La rutina diaria no permitía un entrenamiento adecuado. Se limitaba a carreras, saltos y juegos en la cubierta, que se intercalaban con actividades recreativas y abundantes comidas que ofrecían entre quince y veinte platos diferentes. El presidente de la delegación, Sr. McGahey, así describía la actividad a bordo del Andes: “los jugadores se levantan a las 6 de la mañana. Durante 1,5 hora completan una sesión de gimnasia seguida de carreras cortas en la cubierta superior. Luego se bañan en una improvisada pileta, compuesta por un vela llena de agua de mar. A las 8.15 bajan a desayunar, y más tarde practican juegos simples en la cubierta. A las 4 de la tarde realizan una hora de trabajos físicos, principalmente sprints y saltos, seguidos de un baño caliente antes de prepararse para la cena. En la medida de lo posible, se variará el entrenamiento para que todos los muchachos lleguen en su mejor forma. Sólo el mal tiempo podría ser un inconveniente, si nos impide realizar esta actividad física.”

A su llegada a Río de Janeiro, McGahey se reunió con Harry Robinson, el arquero del club local Paysandú, a quien se le había confiado la organización de partidos del Exeter City en Brasil. Los términos económicos ofrecidos fueron satisfactorios, y se acordó que el Exeter City jugaría tres partidos en Río de Janeiro durante el viaje de regreso a Inglaterra.

A principios del siglo XX los pasatiempos deportivos disponibles para los brasileños eran el ciclismo, un rudimentario juego de pelota y, para los más ricos, las visitas al Jockey Club. Los clubes atléticos aristocráticos estaban bien equipados y tenían instalaciones para cricket y tenis, pero restringían su membrecía a la élite europea. El predio del Fluminense Football Club —el campo de la Rua Guanabara— estaba ubicado en el barrio de Laranjeiras, en el sur de la ciudad, junto al Palacio de Guanabara que en esa época se usaba para alojar a grandes personalidades durante su visita oficial en Brasil.

Durante su breve estadía en Río de Janeiro, el Exeter City visitó el estadio de Fluminense. La grandiosidad de las instalaciones de este club contrastaba con los partidos informales entre jóvenes locales que la delegación había visto en los terrenos baldíos de los muelles. Ya estaba claro que el fútbol comenzaba a alcanzar a todos los niveles de la sociedad brasileña.

En Brasil se juega al fútbol desde aproximadamente 1870, aunque en un inicio la actividad se limitaba a marineros y empleados de empresas británicas. Se considera que el fútbol fue formalmente introducido por Charles Miller en 1894, cuando regresó a San Pablo al cabo de sus estudios en Inglaterra. Merced a la iniciativa de Miller, en 1895 los miembros del San Pablo Athletic Club comenzaron a jugar partidos de fútbol de manera regular. Los inmigrantes y los jóvenes brasileños que regresaban de su educación en Europa fueron fundamentales para formar nuevos equipos y aumentar la popularidad del juego. El fútbol en Brasil era estrictamente aficionado, y lo siguió siendo hasta entrada la década de 1930. Los partidos de estas ligas amateurs era el lugar adecuado "para ser visto" en la alta sociedad.

Luego de zarpar de Río de Janeiro, el Andes hizo una breve escala en Santos, y los jugadores del Exeter City tuvieron la oportunidad de entrenar en un campo de juego en tierra firme. Debido al mal estado del terreno, el equipo optó por ir a una playa cercana para disfrutar del mar, sin percatarse que allí estaba prohibido bañarse. Todos fueron arrestados, pero afortunadamente el malentendido se resolvió rápidamente y el equipo regresó al barco a tiempo para zarpar hacia Buenos Aires.

2. La toma de la Sportiva
Al confirmarse la gira del Exeter City, el Consejo de la Asociación Argentina de Football encomendó a los señores Mariano Reyna, Héctor Alfano y José Susán, una inspección al estadio de la Sociedad Sportiva Argentina, ubicado en Palermo frente al Hipódromo.

Este era el campo de juego donde se disputaron las series del Southampton (1904), Nottingham Forest (1905), Sudafricanos (1906), y Everton y Tottenham (1909). En esos partidos se montaban tribunas de madera dentro de la pista hípica, para integrar con la tribuna oficial de la Sportiva un estadio con el campo de juego dispuesto en sentido paralelo a la Av. Vertiz (hoy Av. del Libertador).

En 1910 el predio de la Sportiva fue la sede de los juegos olímpicos del Centenario de la Revolución de Mayo de 1810, y al efecto se construyó un enorme estadio de madera en torno a la pista hípica (en el que eran muy frecuentes las demostraciones aéreas.

Los partidos internacionales de fútbol se trasladaron entonces al cercano estadio del Club de Gimnasia y Esgrima (GEBA), y allí disputó sus matches el Swindon Town cuando nos visitó en 1912.

Pero pocas semanas después de aquella gira del Swindon en julio de 1912, GEBA promovió una escisión de la Asociación Argentina de Football que dio origen a la Federación Argentina de Football (ambos entes rectores no se reunieron sino hasta fines de 1914). Por consecuencia, a mediados de 1914 la Asociación Argentina de Football no disponía de un estadio en la Capital Federal en condiciones de albergar los partidos del Exeter City, y por esa razón se interesó en el viejo estadio de la Sportiva.

El predio de la Sportiva se encontraba en condiciones muy litigiosas. El terreno pertenecía a la Municipalidad, pero sus instalaciones habían sido construidas y pagadas el Poder Ejecutivo Nacional. El todo era usufructuado por la Sociedad Sportiva Argentina, una entidad privada cuya concesión caducaba precisamente en 1914. La Asociación decidió pagarle 5.000 pesos al Ministerio de Guerra para alquilarle el estadio, e incluso dispuso que allí se jugará un encuentro a beneficio de la aviación militar entre los combinados porteño y rosarino, que serviría de práctica para la integración de los diversos equipos que se enfrentarían con los ingleses.

El partido se jugó el domingo 31 de mayo (dos semanas antes del primer partido del Exeter City). A las órdenes del referí Héctor Alfano, los equipos fueron los siguientes :
Asociación Argentina: Carlos Isola (River Plate); Arturo Chiappe (River Plate) y Juan D. Brown (Quilmes); Ángel Betular (Racing), Francisco Olazar (Racing) y Heriberto Simmons (River Plate); Elías Fernández (San Isidro), Maximiliano Susán (Estudiantes), Alberto Marcovecchio (Racing), Juan Hospital (Racing) y Francisco Taggino (Boca Juniors).
Liga Rosarina: José Airaldi (Newell’s Old Boys; Zénon Díaz (Rosario Central) y Florentino Varni (Newell’s Old Boys); John Johnston (Rosario Central), Victorino Revilla (Nacional) y Ernesto Faggiani (Tiro Federal); Conrado Grieshaber (Tiro Federal), Manuel González (Newell’s Old Boys), Harry Hayes (Rosario Central), Carlos Guidi (Tiro Federal) y John Povey (Newell’s Old Boys).

El equipo de la Asociación Argentina se impuso por 3 a 1. Los goles porteños los marcaron Marcovecchio, Taggino y Susán, mientras que Harry Hayes señaló el tanto rosarino.

La semana anterior a este partido, el equipo de Rosario Central había enfrentado en la Plaza Jewell a un equipo denominado Olympic integrado por tripulantes del crucero británico Glasgow.

Esta nave de la real marina británica tenía como misión patrullar las aguas del Atlántico Sur, por lo que frecuentemente recalaba en los principales puertos de la región.

La comunidad británica aprovechaba estas visitas para organizar diversos eventos de tinte social y deportivo. NdR: esta apostilla al margen sobre la actividad del crucero Glasgow encontrará continuidad sobre la parte final de este relato.

Para poder organizar los partidos del Exeter City en el estadio de la Sportiva era necesario encarar diversas obras. Consecuentemente, la Asociación Argentina de Football solicitó a la Municipalidad los permisos pertinentes, que le fueron concedidos por considerar que la visita del team inglés era un evento deportivo relevante. Pero para reafirmar el dominio municipal, se dejó expresamente sentado que se otorgaban sobre “terrenos municipales ocupados por la Sociedad Sportiva”.

La Asociación puso manos a la obra y montó una tribuna de madera dentro de la pista hípica para delimitar el terreno de juego. A diferencia de la disposición adoptada en las anteriores giras de los equipos extranjeros, esta vez el campo de juego se dispuso de manera transversal a la Av. Vertiz (hoy Av. del Libertador).

Mientras la Asociación Argentina de Football completaba los preparativos para los partidos del Exeter City, el conflicto por la propiedad del estadio de la Sportiva escaló de manera impensada. Como las instalaciones recogían el interés del Ministerio de Guerra, el Poder Ejecutivo resolvió que esta repartición se recibiese de las mismas. El general Gregorio Vélez, Ministro de Guerra, no se anduvo con chiquitas y mandó ocupar militarmente el estadio con un pelotón de tropa armada encabezado por el coronel Calvete, quien desalojó al personal del estadio.

El Dr. Joaquín de Anchorena, el Intendente de la Ciudad de Buenos Aires que en ese entonces era un cargo nominado directamente por el Presidente de la Nación, presentó su renuncia.

Para enmendar la situación el Poder Ejecutivo dictó un decreto paliativo que disgustó al Ministro de Guerra, quien también presentó su renuncia. Finalmente, ambos funcionarios (Anchorena y Vélez) retiraron sus dimisiones y mantuvieron sus cargos.

La ocupación militar concluyó recién en marzo de 1915, cuando el predio retornó al dominio municipal, haciéndose cargo la Dirección General de Paseos. A partir de ese momento el predio pasó a denominarse Stadium Municipal, pero la gente continuó llamándolo "La Sportiva". En 1924 el Ejército volvería a tomar posesión del terreno (cuyas instalaciones estaban en avanzado estado de deterioro), y ya nunca lo devolvería.


El insólito conflicto fue tratado irónicamente por la prensa local, pero su consecuencia inmediata fue que la Asociación Argentina tuvo que procurarse un escenario alternativo para los partidos del Exeter City.

La Asociación eligió entonces el estadio de Racing Club en la ciudad de Avellaneda (pues la cancha de GEBA no estaba disponible al ser este club el promotor de la Federación Argentina de Football). El estadio tenía una capacidad aproximada de 10.000 espectadores, y estaba compuesto por: tres tribunas techadas en uno de los laterales, más una tribuna baja de madera (de 7 escalones) que cubría los otros tres lados del campo de juego.

3. Los partidos del Exeter City en la Argentina
Partido #1. Domingo 14 de junio vs. Combinado Norte.
El primer match se jugó en el field del Racing Club frente a una concurrencia muy numerosa. El team inglés de profesionales enfrentó a un combinado de jugadores de algunos equipos locales radicados el Norte del área metropolitana (Belgrano Athletic, Estudiantes, San Isidro y River Plate, que esa temporada jugó en Caballito y no en La Boca). El encuentro fue esperado con gran entusiasmo por los aficionados al fútbol y la cancha se vio concurrida como nunca.

A las 2.20 horas de la tarde dio comienzo el partido, con los equipos compuestos por los siguientes jugadores:
Exeter City: R. Pym; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby (capitán), J. Lagam y W. Smith; H. Holt, F. Whittaker, W. Hunter, F. Marshall y F. Goodwin.
Norte: C. Isola (River Plate); A. A. Chiape (River Plate) y S. Parkinson (Estudiantes); H. Simmons (River Plate), A. Mallen (Belgrano Athletic) y A. Olivari (San Isidro); E. Fernández (San Isidro), M. Susán (Estudiantes), A. Penney (River Plate), A. P. Watson Hutton (Belgrano Athletic) y A. Ochandío (Estudiantes).

El juego se inició por intermedio del "pelado" Hunter, centroforward del Exeter City, e inmediatamente despertó gran interés en toda la concurrencia.

Los espectadores se dividieron en dos bandos, admiradores de uno y otro team, y siguieron las peripecias del partido animando con gritos de estímulo, aplausos y vivas a sus jugadores en los encuentros difíciles, o bien censurando ruidosamente al team de su antipatía cuando éste contrarrestaba un buen momento del de sus simpatías.

Cuando habían transcurrido 22 minutos del primer tiempo los argentinos forzaron un córner. El centro fue tan ceñido que Pym se vio en la obligación de volver a ceder otro tiro de esquina. La ejecución fue pobre, pero Susán recuperó el balón y se lo pasó a Fernández. Éste, imposibilitado de tirar al arco porque se lo impedía una muralla humana, lanzó un centro alto que Ochandío cabeceó de manera rápida y fuerte para anidar la pelota en la red. La jugada fue acogida con sumo entusiasmo y el público la aplaudió como merecida recompensa a los jugadores locales.

Se esperó justificadamente que en el segundo período el Exeter City volvería por sus fueros, pero no fue así y el partido terminó con la sorpresiva victoria del combinado del Norte por 1 gol a 0.

Este triunfo, inesperado por la fama que precedía a los ingleses, desconcertó a gran parte del público, pero no obstó para que los vencedores fueran saludados con una ovación unánime. El juego desarrollado por el bando británico impresionó desfavorablemente. El resultado causó profunda extrañeza pues los visitantes no actuaron como maestros. Dejándose llevar por un injustificado entusiasmo, los confiados aficionados locales —y hasta la prensa local— sugirieron enviar un equipo argentino a Inglaterra para mostrarles a los británicos cómo se jugaba al fútbol.

Partido #2. Domingo 21 de junio vs. Combinado Sur.
A pesar del mal tiempo que había convertido las calles de acceso y la misma cancha de Racing en Avellaneda en un barrial, se jugó ante una enorme concurrencia el segundo match de la gira entre el Exeter City y el Combinado de algunos equipos radicados en el Sur del área metropolitana (Racing, Boca Juniors, Quilmes y Estudiantil Porteño, que en esa época tenía su cancha en Ituzaingó).

Los teams así formaron:
Exeter City: R. Pym; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby (capitán), J. Lagam y W. Smith; H. Holt, F. Whittaker, W. Hunter, W. Lovett y F. Goodwin.
Sur: C. F. Pearson (Quilmes); J. Garibaldi (Boca Juniors) y J. D. Brown (Quilmes); M. L. Negri (Estudiantil Porteño), F. Olazar (Racing) y R. Pepe (Racing); Z. Canaveri (Racing), A. Ohaco (Racing), A. Marcovecchio (Racing), J. Hospital (Racing) y F. Taggino (Boca Juniors).

A los 9 minutos Hunter envió un tiro bajo al costado derecho señalando el primer gol de los visitantes. El Exeter City siguió primando en la ofensiva y a los 28 minutos del juego Holt dio a su bando el segundo gol, valiéndose de un tiro sesgado. En el segundo período, a los 34 minutos Lovett aprovechó un centro de Holt para señalar con un golpe de cabeza el tercer y último tanto del bando británico. El partido terminó con la victoria del Exeter City por 3 goles a 0 sobre el Combinado del Sur.

La derrota del team inglés en el primer partido había dado pie a comentarios mortificantes sobre la valía de sus elementos. Pero este segundo match confirmó una vez más el principio que los buenos conjuntos de aficionados no deben parangonarse con un team de profesionales debidamente entrenados. Recuperados del largo viaje y al cabo de una semana de entrenamiento en tierra firme en Buenos Aires, el Exeter City alcanzó una victoria amplia. Sin embargo, cabe notar que en este partido los jugadores ingleses echaron mano durante el encuentro de recursos ilícitos en una pobre exhibición de malas maniobras.


Partido #3. Miércoles 24 de junio, vs. Racing Club.
El tercer partido de la serie se disputó en la cancha del Racing Club en Avellaneda con el equipo local, que era el campeón vigente de la Liga de la Asociación Argentina de Football. Los equipos formaron como se consigna a continuación:
Exeter City: R. Loram; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby (capitán), J. Lagam y W. Smith; H. Holt, F. Whittaker, F. Marshall, F. Whittaker, W. Lovett y F. Goodwin.
Racing: S. Arduino; S. Ochoa y A. Reyes; A. Betular, F. Olazar y R. Pepe; Z. Canaveri, A. Ohaco, A. Marcovecchio, J. Hospital y J. N. Perinetti.

En el primer período no se abrió el score. En la segunda etapa el Exeter City obtuvo su primer gol a los 34 minutos por intermedio de Harry Holt, merced a un tiro corto y bajo. Luego de este gol, se registró un incidente cuando, disconforme con la sanción, uno de los espectadores sacó un arma y amenazó con dispararle al árbitro.

Cinco minutos antes de terminar el partido Marshall, desde una distancia aproximada de 10 metros, enfiló un tiro fuerte y esquinado que franqueó la valla local. Venció pues el Exeter City por 2 goles a 0 en un match que resultó deslucido.

Partido #4. Domingo 28 de junio vs. Liga Rosarina (en Rosario).
En el field del Club Atlético Argentino (hoy Gimnasia y Esgrima) en el Parque Independencia, y ante unos 5.000 espectadores (una triple hilera de espectadores bordeaba el campo de juego), se disputó el cuarto match de la gira concertado entre el Exeter City y un equipo combinado de la Liga Rosarina.

El árbitro fue Carlos López Araya y los cuadros así formaron:
Exeter City: R. Pym; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby (capitán), J. Lagam y W. Smith; H. Holt, F. Marshall, F. Whittaker, W. Lovett, y F. Goodwin.
Liga Rosarina: Serapio Acosta (Rosario Central); Zenón Díaz (Rosario Central) y Florentino Varni (Newell’s Old Boys); John Johnston (Rosario Central), Victorino Revilla (Nacional) y Guillermo Cox (Rosario Athletic); Tomás Flynn (Rosario Central), Manuel P. González (Newell’s Old Boys), Harry Hayes (Rosario Central), Carlos Guidi (Tiro Federal) y José Viale (Newell’s Old Boys). Suplentes José Airaldi (Newell’s Old Boys), Tomás H. Hamblin (Newell’s Old Boys), Ignacio R. Rota (Rosario Central), Ernesto Faggiani (Tiro Federal), Conrado Grieshaber (Tiro Federal) y Fidel Ramírez (Rosario Central).

Cuando aparecieron los jugadores del Exeter City el recibimiento fue frío, pues se los acusaba de actuar con brusquedad en las canchas porteñas. A los 7 minutos del primer tiempo Whittaker recibió un pase de Goodwin y señaló el primer tanto con un tiro que encontró desprevenido al arquero Acosta. Cuando habían transcurrido 7 minutos del segundo período, Acosta rechazó la pelota en un córner, pero entró en posesión de ella Marshall quien, valiéndose de un tiro fuerte, señaló el segundo gol. Once minutos más tarde Whittaker consiguió burlar la vigilancia de los halves y, a pesar de ser obstaculizado tenazmente por Zenón Díaz, consiguió desde corta distancia dirigir el tiro que dio a los suyos el tercer y último gol. Estos tres contrastes no desanimaron a los rosarinos. Fue entonces cuando los profesionales repitieron sus mañas, adoptadas como recurso de defensa en los momentos de peligro. Esta actitud provocó general indignación entre el público y hubo exteriorizaciones de protesta. El referí López Araya no vio en muchas ocasiones las infracciones, pues los profesionales se cuidaban de hacerlas con toda maestría. A los 40 minutos Lagam cometió un penal que fue ejecutado por Manuel P. González con un fuerte tiro que restó toda chance a Pym, para señalar así el único goal de los rosarinos.

Los británicos no fueron superiores en calidad a los rosarinos. El Exeter City no dio lección alguna. En cambio, los rosarinos dieron lecciones de caballerosidad. Harry Hayes no estuvo en su día. Pero hay que tener en cuenta que fue anulado a costa de fouls por el centro medio, a quien se le habían dado instrucciones para que no lo dejara mover. En la delantera local los mejores fueron Viale y González. En la defensa, Zenón Díaz rayó a gran altura. Johnston fue quien sobresalió en la línea media y el guardavalla Acosta realizó buenas atajadas. El encuentro defraudó por completo las esperanzas de los aficionados porque, en tanto la línea delantera local fracasó por su juego individual, los profesionales no supieron demostrar ninguna ciencia en sus acciones. Los británicos persistieron en la actitud observada cuando se midieron con el Combinado del Sur y abusaron de los fouls y golpes ilegales, conducta que fue ruidosamente desaprobada por el público en manifestaciones sucesivas.

Mientras los británicos se presentaban en Rosario, y para preparar mejor los siguientes partidos de la gira previstos frente a equipos combinados de jugadores porteños y rosarinos, se jugó en la cancha de Racing un partido que finalizó empatado entre los cuadros combinados de los clubes del Norte y del Sur (que ya se habían enfrentado con el Exeter City en los dos primeros partidos de la gira).

Partido #5. Lunes 29 de junio vs. Combinados.
En la cancha del Racing Club en Avellaneda, y ante una reducida concurrencia por ser un día lunes, se jugó el quinto match de la serie, que enfrentó al Exeter City con un equipo Combinado de jugadores de los clubes de la Asociación Argentina de Football. Los teams formaron como sigue:
Exeter City: R. Loran; J. Fort y G. Harding; J. Rigby, J. Lagam y W. Smith; E. Holt, F. Marshall, F. Whittaker, W. Lovett y F. Goodwin.
Combinados: M. Croce (Estudiantes); J. D. Brown (Quilmes) y A. Reyes (Racing); J. Pacheco (Estudiantes), C. Carcía (River Plate) y F. Chagneuad (Estudiantil Porteño); H. H. Vignoles (Belgrano Athletic), E. Fernández (San Isidro), A. Romano (Boca Juniors), A. Pérez (Platense) y L. Morgan (Belgrano Athletic).

La persistencia del Exeter City en la ofensiva hizo que el partido fuese completamente monótono. El primer gol no tardó en producirse. Habían transcurrido 8 minutos de juego cuando Pacheco falló al detener a Goodwin y éste cruzó la pelota frente al arco donde Lovett la impulsó hacia la red. Un incidente poco agradable matizó el match instantes después. Ante un quite de Chagneaud, Whittaker intentó agredirlo, pero la intervención de varios jugadores evitó que el hecho pasara a mayores.

El segundo gol se produjo a los 16 minutos. Lagam finalizó un entrevero producido a raíz de un córner y venció a Croce con un tiro corto. A los 20 minutos Whittaker aumentó la serie con un tiro largo y rasante. Un nuevo tiro de Whittaker proporcionó a los visitantes el cuarto goal a los 26 minutos del primer tiempo. A los 35 minutos se dio por terminado este período.

Holt abandonó el field al reiniciarse el juego y el match, deslucido, abundó en recursos ilegales. A los 23 minutos Whittaker recibió un pase de Lovett y desde unos 30 metros enfiló un violento tiro alto que proporcionó el quinto y último goal a los visitantes. El segundo período del partido con el team de Combinados también duró 35 minutos. El resultado final fue pues Exeter City 5, Combinados 0. La impresión producida por el juego en general fue pobre, pero esta fue la mejor exhibición del Exeter City en su gira por la Argentina.

Partido #6. Jueves 9 de julio vs. Liga Argentina.
En el sexto match de la gira, disputado como los anteriores en el field del Racing Club en Avellaneda, el Exeter City enfrentó a un combinado de jugadores de las ligas porteña y rosarina que adoptó el nombre de Liga Argentina. Los teams estuvieron así formados:
Exeter City: R. Pym; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby, J. Lagam y W. Smith; H. Holt, F. Whittaker, W. Hunter, W. Lovett y F. Goodwin.
Liga Argentina: C. Isola (River Plate); A. Chiappe (River Plate) y J. D. Brown (Quilmes); J. Johnston (Rosario Central), A. Mallen (Belgrano Athletic) y H. Simmons (River Plate); E. Fernández (San Isidro), M. P. González (Newell’s Old Boys), A. P. Watson Hutton (Belgrano Athletic), A. Romano (Boca Juniors) y J. Viale (Newell’s Old Boys).


Las condiciones en las que se encontraba la cancha no podían ser más desfavorables para la realización del partido, y cuando se inició el juego la lluvia había aumentado. Como el agua arreciaba, hubo que suspender momentáneamente el encuentro. Poco más tarde, y vueltos al field los jugadores, se prosiguió el juego. A los 8 minutos Holt terminó un avance por el ala con un centro que Goodwin convirtió con un golpe de cabeza. El segundo gol fue marcado por Hunter a los 17 minutos, merced a un tiro largo y alto. El tercer tanto no se hizo esperar mucho. Hunter envió la pelota al arco desde larga distancia sin que el guardavalla local intentase detenerla. Un accidente privó después al cuadro británico de los servicios de su centre-forward Hunter, que fue retirado de la cancha. En el segundo período el Exeter City actuó con 10 jugadores, pero el score no se modificó: Exeter City 3, Liga Argentina 0.

Partido #7. Sábado 11 de julio vs. Argentinos.
El séptimo match de la gira se jugó en Caballito, en el field de Ferro Carril Oeste. El Exeter City enfrentó a un equipo de jugadores porteños y rosarinos, nacidos en el país, que adoptó la denominación de Argentinos.

A las órdenes del referí Héctor Alfano, los teams formaron como sigue:
Exeter City: R. Pym; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby, J. Lagam y W. Smith; F. Whittaker, G. Harding, W. Hunter, W. Lovett y F. Goodwin.
Argentinos: C. T. Wilson (San Isidro); J. G. Brown (Quilmes) y J. D. Brown (Quilmes); A. A. Chiappe (River Plate), F. Olazar (Racing) y A. Olivari (San Isidro); E. Fernández (San Isidro), M. P. González (Newell’s Old Boys), H. Hayes (Rosario Central), A. P. Watson Hutton (Belgrano Athletic) y J. Viale (Newell’s Old Boys).

En el primer período el score no fue abierto. Cuando faltaban pocos minutos para que terminase el partido González se acercó al arco británico. Pym le salió al encuentro y se arrojó a los pies del forward en momentos en que éste iba a hacer el tiro, recibiendo el arquero un puntapié en la cabeza que lo dejó desvanecido. El público invadió el field y el referí decidió dar por terminado el encuentro, cuando el score era: Argentinos 0, Exeter City 0.

Partido #8. Domingo 12 de julio vs. Liga Argentina.
El octavo y último de los partidos en la Argentina en el que intervinieron los profesionales se realizó en la cancha del Racing Club en Avellaneda ante crecida concurrencia. El Exeter City le dio la revancha al mismo combinado de jugadores de las ligas porteña y rosarina al que había enfrentado tres días antes. A las órdenes del referí Paddy McCarthy, esta fue la constitución de los cuadros:
Exeter City: R. Loram; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby, J. Lagam y W. Smith; F. Whittaker, G. Harding, W. Hunter, F. Lovett y F. Goodwin.
Liga Argentina: C. Isola (River Plate); A. Chiappe (River Plate) y J. D. Brown (Quilmes); J. Johnston (Rosario Central), A. Mallen (Belgrano Athletic) y H. Simmons (River Plate); E. Fernández (San Isidro), M. P. González (Newell’s Old Boys); A. P. Watson Hutton (Belgrano Athletic), A. Romano (Boca Juniors) y J. Viale (Newell’s Old Boys).

Cuando habían trascurrido escasamente 5 minutos de juego, Lovett enfiló un tiro rasante que franqueó la valla argentina. A los 10 minutos del segundo período Goodwin señaló el segundo tanto con un golpe de cabeza, al que siguió otro marcado por Lovett merced a un tiro alto.

A los 15 minutos del segundo período el referee concedió un puntapié penal al cuadro de la Liga Argentina, luego de un hands de Rigby. La sanción fue ruidosamente protestada por los jugadores profesionales. El árbitro mantuvo su fallo y Juan Brown hizo efectiva la pena, pero envió rectamente la pelota facilitando de tal suerte la acción del arquero Loram que pudo detenerla.

A los 39 minutos los argentinos obtuvieron su único goal. Lo señaló el jugador rosarino M. P. González con un recio tiro bajo, al aprovechar debidamente un oportuno pase de Ángel Romano, el popular forward uruguayo que en aquella época militaba en la filas del Boca Juniors. En ese mismo partido Romano había comenzado jugando en el centro del ataque pero, a poco de iniciarse el segundo periodo, pasó a actuar de insider trocando su puesto con Watson Hutton. El resultado final fue pues: Exeter City 3, Liga Argentina 1.

Con este partido el Exeter City puso término a su gira por la Argentina. Los resultados alcanzados fueron exitosos, jugó 8 partidos en los que obtuvo 6 victorias, 1 empate sin goles y 1 derrota en el partido inaugural. Marcó 19 goles y sólo le convirtieron 3 veces. 

4. Los partidos del Exeter City en Río de Janeiro  
4.1 El viaje a Brasil.
Al concluir la etapa argentina de la gira, el Director George Middleweek describió que el equipo estaba hastiado debido a la falta de actividad entre partidos, pero que aún tenían que jugar en Río de Janeiro. El Presidente McGahey rechazó la oferta de jugar partidos en San Pablo, pues los jugadores estaban ansiosos por regresar a Inglaterra. El equipo inglés embarcó en el vapor Drina, de la RMSP, que lo condujo a la entonces ciudad capital de Brasil.  

Exeter City acordó jugar en Río de Janeiro 3 partidos en el campo del club Fluminense frente a: un Combinado de Ingleses que jugaban en equipos locales, un Combinado de la Liga Carioca y un Combinado Brasilero.

El periódico Correio da Manha propuso invitar a jugadores de San Pablo para integrar el Scratch Brasilero: "podríamos así demostrar con mayor valía el grado de desarrollo alcanzado por el deporte más querido de Brasil, representados por dos de los principales estados que juegan al fútbol. También servirá como experimento para la integración del equipo que en agosto o septiembre irá a la Argentina para competir por la Copa Julio Roca". El organismo rector del fútbol en Río de Janeiro —la Liga Metropolitana de Deportes Atléticos— respondió positivamente a esta idea, e invitó al último partido, programado para el martes 21 de julio de 1914, a 4 jugadores paulistas (Lagrecca, Rubens, Frienderech y Xavier).

4.2 Resumen de los partidos en Río de Janeiro
Partido #9. Sábado 18 de julio vs. Combinado de Ingleses.
El Exeter City jugó su primer partido en Río de Janeiro en el campo del Fluminense con un combinado de jugadores ingleses de clubes cariocas. Los equipos así formaron:
Exeter City: R. Loram; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby, J. Lagam y W. Smith; H. Holt, F. Whittaker, W. Hunter, W. Lovett y F. Goodwin.
Ingleses: Robinson (Paysandú); MacFarlane (Rio Cricket) y Neville (Rio Cricket); Mayes (Fluminense), Neville (Rio Cricket) y Brewerton (Rio Cricket); Carrick (Rio Cricket), Reid (Rio Cricket), Welfare (Fluminense), Sidney (Paysandú) y Wilson (Rio Cricket).

En el primer tiempo, al cabo de 20 minutos de juego Hunter tomó el balón en el área y abrió el marcador con un tiro corto desde 5 metros.

En el segundo tiempo, a los 25 minutos Holt envió un centro desde la derecha que sorprendió al arquero Robinson y se le coló en el arco. 

Los amateurs reaccionaron y llevaron algo de peligro al arco inglés, forzando a los profesionales a recurrir al foul para frenar a sus adversarios.

A poco de terminar el partido, el winger izquierdo Goodwin dio cifras definitivas al marcador.

Entre grandes aclamaciones de todos los presentes, el partido terminó con el resultado: Exeter City 3, Ingleses 0.

Partido #10. Domingo 19 de julio vs. Combinado Carioca.
Este partido también se disputó en el campo de la Rua Guanabara del Fluminense Football Club. Debido a la enorme expectativa que levantó el encuentro, media hora antes del comienzo del match todas las ubicaciones estaban agotadas por una multitud que se estimó en 8.000 espectadores.

Los equipos ingresaron al campo de juego a las 3.25 de la tarde así integrados:
Exeter City: R. Loram; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby, J. Lagam y F. Marshall; G. Harding, F. Whittaker, W. Hunter, W. Lovett y F. Goodwin
Combinado Carioca: Robinson (Paysandú); Pindaro (Flamengo) y Nery (Flamengo); Rolando (Botafogo), Gallo (Flamengo) y Pernambuco (America); Oswaldo (Fluminense), Barthò (Fluminense), Welfare (Fluminense), Sidney (Paysandú) y Brewerton (Rio Cricket).

Para sorpresa de todos los presentes, el primer tiempo se completó con la ventaja del team local por 2 a 1. Welfare marcó ambos goles cariocas mientras que Hunter marcó el tanto de los ingleses.

Apenas iniciado el segundo tiempo, Welfare extendió la ventaja del equipo local ante el delirio de todos los espectadores.

A partir de ese momento los jugadores del Exeter City emplearon todos los trucos característicos de los profesionales para dar vuelta el score. Merced a esta censurable actitud, el Exeter City pudo marcar cuatro goles en los últimos 20 minutos del partido por intermedio de Lagam, Whittaker, Goodwin y otra vez Hunter.

El partido terminó entonces con la ventaja del cuadro de profesionales por 5 goles a 3.

Partido #11. Martes 21 de julio vs. Scratch Brasilero.
El último partido de la gira del Exeter City también se jugó en el campo de la Rua Guanabra del Fluminense Football Club, ante una multitud que colmó las instalaciones —se estimaron más de 10.000 personas— a pesar de jugarse el partido en un día laboral. 

El partido comenzó a las 3.40 horas de la tarde a las órdenes del referí Harry Robinson, el arquero del club local Paysandú quien había cerrado el acuerdo para que el Exeter City se presentara en esta ciudad. Los equipos se presentaron con estas formaciones:
Exeter City: R. Loram; J. Fort y S. Strettle; J. Rigby, J. Lagam y W. Smith; F. Whittaker, C. Pratt, W. Hunter, W. Lovett y F. Goodwin.
Scratch Brasilero: Marcos (Fluminense); Pindaro (Flamengo) y Nery (Flamengo); Lagrecca (Paulistano SP), Rubens (Paulistano SP) y Rolando (Botafogo), Oswaldo (Fluminense), Abelardo (Botafogo), Friedenreich (Ypiranga SP), Osman (America) y Xavier (Ypiranga SP).

La nota particular la dio el hecho que, por primera vez, se integró un equipo con jugadores de las ligas carioca y paulista (que aportó 4 players). Por esta razón se considera que este fue el primer patido disputado por una selección de Brasil.

A los 15 minutos del primer tiempo los brasileros se aproximaron al área rival. Friendereich aprovechó la ocasión para enfilar un violento tiro alto que, luego de desviarse en las manos del arquero, rebotó en el travesaño. En ese momento Oswaldo tomó el rebote y con un tiro rasante marcó el primer gol del partido. Antes de completar la primera etapa Oswaldo envió un centro al área inglesa que fue recibió por Osman, quien con un formidable remate venció por segunda ocasión la valla británica. A partir de ese momento la lucha se tornó encarnizada, pues los ingleses pujaron incesantemente por recuperarse, aunque no siempre con los medios más lícitos a su alcance. Se repitieron los fouls y, como consecuencia de un golpe en la cara, Friedenreich tuvo que dejar el campo de juego.

En el segundo tiempo el centro forward brasilero se recuperó y regresó al campo de juego. La tónica del partido no se modificó y la valla brasilera sufrió el asedio de los ingleses durante el resto del juego. Así se llegó al final del match con la victoria del equipo local por 2 goles a 0, que fue saludada estruendosamente por la nutrida concurrencia. El publico invadió el campo de juego y llevó en andas a los triunfadores.

El partido fue presenciado por la marinería del crucero Glasgow de la marina real británica, cuya misión era patrullar las costas del Atlántico sur. NdR: eran los mismos tripulantes mencionados al principio de este relato, cuando a fines de mayo habían enfrentado a Rosario Central en la ciudad de Rosario.

Terminado el partido, los jugadores del Exeter City se dirigieron al puerto, donde embarcaron en el vapor RMSP Alcantara que los condujo de retorno a Inglaterra.

5. Conclusiones
5.1 Enseñanzas y reflexiones
La gira del Exeter City por la Argentina dejó una impresión poco satisfactoria. En rigor de verdad, no resultó ser un gran equipo cuya actuación sirviera de enseñanza a nuestros footballers. Tal como ocurriera con la gira del Swindon en 1912, los resultados prácticos no fueron los esperados de un equipo que se suponía debía proporcionar provechosas enseñanzas a jugadores y aficionados. A esta circunstancia contribuyó que el juego desplegado por los jugadores británicos estuvo en desacuerdo con sus antecedentes deportivos, y además, que en ese entonces el football porteño se encontraba dividido entre la Asociación y la Federación Argentina de Football.

El tramo de la gira en Río de Janeiro —inicialmente considerado una simple extensión de la gira por Argentina— alcanzó gran impacto y se forjó un lugar en la historia del futbol local pues se considera que ese partido, en el que el Scratch Brasilero integrado por jugadores cariocas y paulistas venció 2 a 0 al Exeter City, fue el primero disputado por una selección brasilera.

Tanto las crónicas de los diarios argentinos como las de los brasileros criticaron reiteradamente el aparente juego desleal del Exeter City. Sin embargo, cabe preguntarse si esta situación se debió en realidad al contraste franco entre un equipo enteramente profesional como el inglés y los combinados amateurs locales a los que se enfrentaron. Este debate también se planteó en Inglaterra donde, a medida que la popularidad del fútbol se volcó decididamente hacía el campo rentado, fueron cada vez menos frecuentes los encuentros entre equipos profesionales y amateurs.

5.2 El regreso y la 1ª guerra mundial
El viaje de regreso del Exeter City hacia Southampton fue interrumpido por las noticias de la guerra entre Austria-Hungría y Serbia. El conflicto se intensificó rápidamente a través de toda Europa, y el 4 de agosto Gran Bretaña le declaró la guerra a Alemania. Cuando el RMSP Alcantara se acercó al canal de la Mancha, fue atacado y redirigido a Liverpool.

La creencia popular era que la guerra terminaría antes de Navidad, por lo que la temporada de fútbol de 1914/15 comenzó como de costumbre. Sin embargo, a medida que las fuerzas acusaron cuantiosas bajas, los futbolistas fueron criticados por no unirse a la lucha y se consideró que el fútbol impedía el reclutamiento de un considerable número de hombres en plena forma. Al final de esa temporada todos los partidos de la liga profesional fueron cancelados hasta después de la guerra.

De los 15 jugadores que fueron a la gira sudamericana, sólo 6 volvieron a jugar en el Exeter City después de la guerra. Fred Goodwin y Fred Whittaker se unieron al 17° regimiento de Middlesex, también conocido como el “Batallón de los Futbolistas”. Whittaker jugó más tarde para Millwall, pero Goodwin se vio obligado a retirarse debido a sus heridas. Luego de firmar un contrato con Everton, Billy Smith recibió un disparo el día después del fin de la guerra que le provocó la amputación de una pierna. Algunos de los que sí pudieron seguir jugando desarrollaron carreras exitosas: Jack Fort y Dick Pym representaron a Inglaterra, mientras que Jimmy Rigby regresó a Exeter City y llegó a ser Director del club.

La conflagración mundial también se extendió hasta nuestra región. En noviembre de 1914 los marineros del crucero Glasgow —que en julio habían presenciado el partido final del Exeter City en Río de Janeiro—enfrentaron a una flota alemana en las costas del sur Chile, donde sufrieron severas pérdidas en la batalla de Coronel. El crucero Glasgow pudo escapar sin mayores daños y se dirigió a las Islas Malvinas.

En diciembre de 1915, y luego de recibir cuantiosos refuerzos, los británicos aniquilaron a la flota teutona en la batalla de las Islas Malvinas. 

6. Corolario
La primera guerra mundial impuso una larga pausa al intercambio futbolístico entre equipos sudamericanos y europeos, que en los primeros años del siglo XX se habían enfrentado con relativa frecuencia. Recién en 1922 regresaron a nuestras costas dos equipos europeos (un seleccionado vasco y un equipo checo). Al año siguiente nos visitó el equipo escocés Third Lanark.

Durante ese largo impasse, el fútbol sudamericano estrecho vínculos y fomentó la competencia internacional. En 1916 —junto con el establecimiento de la Confederación Sudamericana de Fútbol— comenzó a disputarse el Campeonato Sudamericano, la competencia de naciones más antigua del fútbol mundial.

Para el Exeter City, la gira de 1914 por Sudamérica eventualmente adquirió un significado histórico completamente diferente al que le dio origen (que buscaba medir el desarrollo del fútbol autóctono con el de los “maestros” británicos). Con el paso del tiempo, el hecho que el Exeter City fuera el equipo que disputó el primer partido de la historia de la Selección de Brasil, se convirtió en una auténtica distinción para este modesto club (que nunca superó el 3er nivel divisional del fútbol inglés). Hoy sus hinchas suelen desafiar a las parcialidades contrarias al grito de: ¿jugaron Uds. alguna vez con Brasil?§

Fuentes consultadas:
La Historia del Football en el Río de la Plata (Ernesto Escobar Bavio, 1923).
Have you ever played Brazil? (Exeter City Supporters Trust).
La Sociedad Sportiva Argentina y su terreno, historia de una disputa (Rodrigo Daskal).
Revistas argentinas (Caras y Caretas, Fray Mocho, Mundo Argentino y PBT).
Diarios de Río de Janeiro (Biblioteca Nacional de Brasil).