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El ciclo de vida de los estadios

Construir, remodelar, demoler y volver a empezar… Una monografía sobre el ciclo que recorren todos los estadios deportivos.  Índice. 1. ...

La insersión urbana del nuevo White Hart Lane

 El artículo en inglés de David Conn se publicó el 1º de noviembre de 2018 en The Guardian: https://www.theguardian.com/football/2018/nov/01/tottenham-hotspur-stadium-redevelopment-haringey-neighbours?CMP=share_btn_tw

A la sombra del nuevo estadio de los Spurs, los residentes locales temen por su futuro. El club y el Consejo municipal mantienen visiones diferentes sobre el desarrollo del barrio, y los retrasos en los trabajos dejan en un limbo a las personas y los comercios.
Vista desde Tottenham High Road del nuevo estadio de White Hart Lane de 62.000 asientos. Hasta el momento costó £ 850 millones y los Spurs auguran inaugurarlo a principios de 2019. Fotografía: Martin Godwin / Guardian
A pesar de los retrasos y los aumentos de costos, el nuevo estadio del Tottenham Hotspur ya presenta una silueta formidable en el antiguo emplazamiento de White Hart Lane. Cuadrillas de obreros con cascos de seguridad trabajan duro para establecer la nueva fecha de apertura. Los planes de los Spurs para recuperar los £ 850 millones invertidos en la construcción incluyen los tickets de ingreso al estadio de 62.062 asientos y todos sus programas de hospitalidad, dos partidos de la NFL y seis conciertos de rock al año, el centro de visitantes "Tottenham Experience" con la tienda de fútbol más grande de Europa, un hotel con 180 camas y 579 departamentos en cuatro edificios para los que el club ya obtuvo el permiso de construcción.

Ya se completó una parte del plan de desarrollo de la zona, que los Spurs ayudaron a financiar de acuerdo con lo acordado con el distrito londinense de Haringey. Se trata de un área urbana de graves privaciones y que fue alcanzada por los disturbios de 2011. Los nuevos edificios incluyen un supermercado Sainsbury's, 256 casas de precios accesibles, y nuevos colegios secundario y primario.

Enfrente de toda esta nueva edificación se encuentra Tottenham High Road oeste, un barrio densamente poblado de tiendas, pequeñas fábricas y la sede en Love Lane del Consejo municipal, que plantea una situación de total enfrentamiento. Los Spurs manifiestan su completo desacuerdo con el plan de desarrollo propuesto por el Consejo de Haringey. Las pequeñas empresas denuncian que serán expulsadas de la zona, y los residentes miran al futuro con sumo temor debido a la grave escasez de viviendas en el municipio. Hay 10.000 hogares en lista de espera y 3.000 familias que hoy viven en alojamiento temporario.

The Guardian reveló que en 2013 los Spurs compraron varias propiedades en la zona oeste de High Road, como fábricas, tiendas e incluso departamentos repartidos por allí. Las propiedades fueron transferidas a la compañía TH Property Ltd. registrada en las Bahamas, un paraíso fiscal en el que basa sus operaciones Joe Lewis, el accionista mayoritario del club. Los dueños de garajes y otros negocios pequeños dijeron que enfrentaban el riesgo de una venta compulsiva (CPO, Compulsary Purchase Orders) si no se mudaban para facilitar el plan maestro de desarrollo comercial y residencial. Todos suponen que los Spurs proyectan ganar fortunas en esta reurbanización.

En 2012 —luego de anunciar que el club permanecería en Tottenham al no haber logrado vencer a West Ham en su puja por el Estadio Olímpico— el presidente del club, Daniel Levy, enfatizó la imperiosa necesidad de un plan de desarrollo urbano en una declaración conjunta con el entonces líder del Consejo de Haringey. Desde ese momento, y a pesar del memorando de entendimiento que acordaron para desarrollar el área en conjunto, los Spurs y el Consejo han desarrollado visiones muy diferentes sobre la reurbanización. Esto enfurece a los Spurs, que argumentan que el Consejo se alejó del memorando de entendimiento en el que se declaraba que el club tomaría la iniciativa. Al preguntársele a un portavoz del Consejo, no estuvo en desacuerdo, pero señaló que el memorando no es legalmente vinculante y que el Consejo es libre de modificar sus decisiones.

El Consejo dice que su plan se nutrió de una consulta con los residentes para lograr “beneficios de mayor alcance” para la comunidad local: 2.500 casas (incluidas 191 municipales y 750 clasificadas de precio accesible), nuevas tiendas, espacios comerciales y para actividades recreativas, un nuevo parque público, una plaza y una biblioteca moderna. Los Spurs argumentan que el esquema no es ambicioso, y compara desfavorablemente con los prestigiosos desarrollos en Kings Cross.

Un portavoz de los Spurs le dijo a The Guardian que "el club considera que el plan para High Road oeste (basado en una nueva biblioteca y un centro comunitario) podría no alcanzar el objetivo del Consejo de establecer un nuevo destino de recreación de primera categoría en Londres y no brindará la escala o calidad de regeneración del área que los residentes merecen".

El Consejo rechaza esa evaluación y responde que “las propuestas para High Road oeste reflejan las aspiraciones de quienes viven en la zona. El Consejo no considera que esta situación defina un esquema poco ambicioso”.

En 2015, y contra la oposición fundamental de los Spurs, el Consejo tomó la decisión de no confiar la reurbanización al club y abrió un concurso para seleccionar un desarrollador que ganó Lendlease en septiembre de 2017. Desde entonces, no pasó mucho. Este impasse agravó la situación de las pequeñas empresas y residentes de las 297 casas de Love Lane incluidas en la demolición. La indignación generalizada surgió del plan maestro original, que preveía demoler todo el patrimonio edilicio del Consejo, para abrir un camino desde la estación de tren de White Hart Lane hasta el nuevo estadio de los Spurs. Los inquilinos originales fueron mudados. Pero el Consejo aprovechó para traer nuevas familias que se encontraban en alojamientos temporarios, una mejora precaria para estos sin techo. Paul Burnham, del movimiento de defensa de casas municipales de Haringey, cree que esta es la mayor cantidad de personas jamás mudadas a viviendas programadas para demolición.
Vista aérea de los alrededores de White Hart Lane en octubre de 2018. Love Lane está en la parte superior de la imagen, separada del estadio por Tottenham High Road. Fotografía: David Goddard / Getty Images
Mark Panton, académico del Colegio Birkbeck, que recopiló la crónica de esta reurbanización y produjo junto a Amanda Lillywhite el libro de fotos "¿El caballo de Troya de Tottenham?", recibió a residentes de Love Lane durante el verano. "Había una real sensación de miedo", dice Panton, "la gente ve cómo avanza el estadio, pero sus casas serán demolidas y no tienen idea de qué les deparará el futuro".

A pesar del cambio de planes del Consejo en 2015, Tottenham Hotspur y otras compañías de Joe Lewis compraron más propiedades en High Road oeste. En abril de 2016, una compañía llamada Renland Ltd. compró por £ 4,05 millones una pequeña fábrica conocida como Goods Yard. Según el Registro de la Propiedad, Renland es una compañía de los Spurs y sus únicos dos directores son Levy y el director financiero del club, Matthew Collecott. La empresa es propiedad de Tottenham Developments Ltd., que no está registrada en el Reino Unido. El club no confirmó dónde está registrada esta compañía, pero dice que las transferencias de a compañías con sede en Bahamas no se realizan para evitar impuestos sobre ganancias de capital obtenidas en el desarrollo de estos sitios en el Reino Unido.

En abril de 2018, una empresa llamada Stanhope Tottenham Ltd. compró otro sitio grande, ubicado en el número 867-869 de High Road oeste, que ocupaba el supermercado B&M. El precio fue de £ 14.55 millones. Stanhope Tottenham es una sociedad entre el desarrollador Stanhope y los Spurs. Levy y Collecott son directores junto con otros tres ejecutivos de Stanhope. Levy y Joe Lewis, quien fija su domicilio en Nassau, Bahamas, son accionistas sustanciales.

Estas nuevas compras de propiedades demuestran que los Spurs están interesados en el desarrollo urbano y sus ganancias. Una fuente del club dijo que no creen que el Consejo pueda comprar compulsivamente las propiedades de los Spurs, pues el club argumentará que su intención es desarrollar el plan maestro de la forma prevista. Como el desarrollo está estancado, los Spurs incluso presentaron su propia solicitud para construir 330 casas, tiendas minoristas y lugares de ocio en Goods Yard, que rivaliza con los planes de Lendlease. Hasta agosto el Consejo aún no había respondido, por lo que los Spurs apelaron esta inacción ante la Inspección de Planificación. El portavoz de los Spurs definió la posición: “el club permanece abierto a todo tipo de asociación, para trabajar junto a Lendlease u otro desarrollador, y la nueva administración del Consejo, y está decidido a garantizar que los beneficios de que surjan la reurbanización se maximicen para provecho del área local."

El Consejo dice que sus planes están sujetos a más consultas y que cambiarán. Su portavoz expresó específicamente "el patrimonio de Love Lane no se demolerá para crear un camino al estadio, y en el sitio se construirán nuevas viviendas municipales para alquilar a precios fijado por el Consejo". El Consejo también dice que tiene como objetivo reubicar algunos negocios en el nuevo desarrollo y ayudar a otros a mudarse si esto no es práctico. Siguiendo las nuevas reglas introducidas por el alcalde de Londres, Sadiq Khan, el Consejo debe consultar a los residentes sobre sus planes. Este voto se realizará en la primavera de 2019.

Sin embargo, los años de demora y disputas han causado que muchos residentes y empresas teman perder todo de manera catastrófica.

Un residente de Love Lane, Tash Bonner, de 24 años, artista de grabación y estudiante del negocio de la música en la universidad BIMM, ha vivido en un departamento de Love Lane durante cuatro años con su madre y su hermana menor, de 19 años. Terminaron sin hogar, dijo, después de vivir en una casa alquilada durante 11 años, luego en tres direcciones temporales diferentes, antes de aterrizar en Love Lane. "Es complicado, incierto y estresante", dijo Bonner, "siempre vivimos por aquí, pero me preocupa mudarme de Londres. Esto hace la vida mucho más difícil y es muy estresante para mi mamá. Hay tanta incertidumbre".

Faruk Tepeyurt, quien dirige Solmaz, una empresa de diseño de interiores, y representa a los negocios ubicados en el parque industrial Peacock, cree que les ofrecerán muy poco dinero para mudarse porque el plan maestro designa el sitio como un espacio verde y no como lucrativos departamentos residenciales.

El sitio de B&M limita con DW General Wood Machinists, una próspera carpintería familiar de más de 70 años de antigüedad que emplea a 20 personas. Su propietario, Brian Dossett, dijo que se sabe que los Spurs compran tierras en la zona, pero no entiende bien por qué, pues todos suponen que los Spurs estarán sujetos a la misma amenaza de compras compulsivas del Consejo que afectan a las pequeñas empresas. “Estos últimos años fueron muy estresantes”, dijo Dossett, mientras se enfrenta a ser removido del área sin un sitio de reemplazo identificado “¿Qué más puedes ser esto que el limbo?”
 El sitio de la nueva cancha del Tottenham con el desarrollo en marcha en 2013. El anuncio promete un "área vibrante los 365 días del año", nuevos empleos, nuevas tiendas, nuevas viviendas". Foto: Jonny Weeks / Guardian
El reverendo Paul Nicolson, un veterano activista contra la pobreza que vive en el área, informó al relator de la ONU sobre pobreza extrema y derechos humanos la situación de las familias que viven en Love Lane, y describió que la experiencia de vivir en un alojamiento temporario en Londres "aplasta la vida".

El Hotspur Football Club fue establecido en 1882 por jóvenes de dos escuelas locales, quienes celebraron su reunión inaugural bajo un farol del Tottenham High Road. El flamante nuevo estadio del siglo XXI de la Premier League será un monumento al fenomenal crecimiento de este deporte desde aquellos modestos comienzos, mientras que en esa misma High Road se condensan las sorprendentes desigualdades y complejidades de la Londres moderna.§



Acá sólo manda el "escritorio"

¿Cómo se administran los cambios de las reglas del juego en el fútbol? Una somera descripción del International Football Association Board (IFAB), la antigua organización aún vigente que vela por la integridad de las normas del balompié. 



La Football Association (FA) fue establecida en 1863. Su misión original fue definir un reglamento único que incluyó 14 reglas del juego. La normas se fueron refinando a medida que se popularizaba el fútbol, y a fines del siglo XIX ya casi tenían la misma forma actual.


En 1886 se estableció el International Football Association Board (IFAB), para regular las normas de los partidos entre asociaciones británicas (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda). Lo integraban 2 representantes de cada asociación. Los cambios de reglas exigían unanimidad.


La FIFA fue establecida el 21 de mayo de 1904 por 6 asociaciones europeas (Francia, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Suecia y Suiza), más el Madrid FC (por España). Alemania adhirió ese mismo día por telegrama. Siempre se usaron las reglas del juego definidas por el IFAB.


La Football Association (FA) ingresó a la FIFA en 1905. La Asociación Argentina estuvo primero vinculada a la FA, e ingresó de manera directa a la FIFA en 1912 (la 1ª asociación de Sudamérica en afiliarse). La primera asociación no europea en afiliarse a la FIFA fue Sud-África en 1910.


En 1913 la FIFA aportó 2 representantes al IFAB, que pasó a contar con 10 directores. Los cambios de reglas ahora necesitaban 4/5 de los votos y 4 asociaciones presentes para ser aprobados (los británicos podían imponer su criterio por sí solos).


El IFAB no sesionó durante la 1ª guerra mundial. Al concluir el conflicto los británicos se retiraron de la FIFA, pues disentían con la afiliación de las potencias centrales (Alemania, Austria-Hungría). Cuando en 1920 el IFAB retomó sus reuniones, excluyó a la FIFA de su seno.


En 1924 los británicos regresaron a la FIFA, que a la vez retomó su lugar en el IFAB en idénticas condiciones: 2 representantes de cada una de las 5 asociaciones miembro: Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte y FIFA. Mayoría de 4/5 de los votos para pasar una resolución.


Las británicos volvieron a dejar la FIFA en 1928, cuando ésta decidió que en los Juegos Olímpicos de Amsterdam los jugadores amateurs podían recibir una compensación por sus salarios caídos. En esta oportunidad el IFAB no alteró su composición y la FIFA mantuvo su presencia.


Los británicos regresaron a la FIFA recién en 1946 (al cabo de la 2ª guerra mundial). En 1958 se adoptó la actual constitución del IFAB: 4 votos en bloque para FIFA y 1 voto para cada una de las 4 asociaciones del Reino Unido. Se necesitan 3/4 de los votos para aprobar una norma.


En este esquema la FIFA puede vetar una resolución, pero no imponer su criterio sin el apoyo de 2 asociaciones británicas. No hay razón para esta anacrónica organización (aunque la FIFA impondrá siempre su criterio). El IFAB es hoy una sociedad de derecho suizo (igual que la FIFA).


El IFAB es reconocido por su ancestral reticencia a cambiar las normas. Se auto-define como el “Guardián de las Reglas del Juego”. En sus más de 130 años de actividad, estos fueron algunos hitos que dejaron su huella en las reglas del juego.

Referencias:
. la historia del penal y las áreas;
. la historia de las redes;
. la historia del córner.

Hoy se aprecia una mayor apertura del IFAB, particularmente en temas vinculados con la incorporación de tecnología (ojo de halcón, VAR, telecomunicaciones). Cabe notar que menos de 10 años atrás (2010), el IFAB decidió descartar toda ayuda tecnológica.


El IFAB hoy promueve la iniciativa Play Fair! (¡Juega Limpio!), donde bosqueja la estrategia a seguir en el quinquenio 2017-2022 sobre 3 ejes de acción:
1. Mejorar la Conducta de los jugadores;
2. Optimizar el Tiempo de juego; y
3. Ampliar la Equidad de las normas.



Las modificaciones propuestas para Mejorar la Conducta no resultan, en apariencia, muy alentadoras. Aunque todas se pusieren en práctica, no cambiarían mucho los usos y costumbres del fútbol actual. Probablemente el VAR tendrá un mayor efecto sobre la conducta de los jugadores.


Otro de los aspectos clave es Optimizar el Tiempo de juego. En las Ligas más importantes del mundo se juegan alrededor de 56’ netos por partido. En la Argentina se suele estar por debajo de los 50’ de tiempo neto.


Los cambios para Optimizar el Tiempo de juego incluyen propuestas radicales, como la introducción del tiempo neto. No creo que el fútbol se adapte fácilmente a un sistema estricto de tiempo neto como, por ejemplo, se aplica en el básquet o el hockey.


Sobre la base del tiempo neto de casi 2.000 partidos de la English Premier League, se aprecia que jugar en dos tiempos de 30’ netos extendería el juego de más del 80% de los partidos. Sin embargo, su implementación no es sencilla.


Veo sí muy factible aplicar un esquema similar al del rugby, en el que el árbitro indica cuándo detener el reloj. La iniciativa Play Fair! señala con precisión cuáles serían las circunstancias de juego en las que se detendría la medición del tiempo de juego.


Ampliar la Equidad de las normas busca derogar situaciones no ecuánimes y equiparar sanciones en incorrecciones semejantes que no se miden con la misma vara. Todas estas propuestas son de aplicación sencilla, no modificarían el espíritu del juego y aportarían mayor equilibrio.


Una de los puntos más obvios es el lanzamiento de tiros desde el punto penal, donde la ventaja del equipo que ejecuta en primera instancia es indudable. Auguro que esta modificación se pondrá en práctica lo más pronto posible.


Una propuesta muy interesante es que durante un partido el penal se trate igual que en un desempate (sin rebote). Se eliminarían de raíz todas las invasiones al área penal, que hoy son tan difíciles de detectar para el árbitro.


Otra propuesta tomada del rugby (y asociada con el tiempo neto), es que el primer tiempo o el partido no termine hasta que la pelota no salga del campo. Esta norma acotaría cierta discrecionalidad de los árbitros, que suele caldear ánimos y detonar incidentes.


Vistos los tiempos que siempre se toma el IFAB, si algo cambiará en la reglas del juego en un futuro cercano seguro está entre estas propuestas. Si te interesa el tema, no dejes de enviar tu comentario. Acá les dejo el documento Play Fair! completo.

La historia del córner

Una recorrida por los hitos y eventos que moldearon los tiros de esquina en el fútbol y desembocaron en el legendario "gol olímpico" de Onzari a los campeones uruguayos en 1924.

El 2 de octubre de 1924 Cesáreo Onzari —wing izquierdo de Huracán y la Selección Argentina— convirtió un gol directo de córner en un amistoso con la Selección Uruguaya. En junio de ese año el International Board (IFAB) había modificado las reglas del juego para darles validez.

Uruguay era el campeón olímpico vigente y se popularizó llamar “gol olímpico” a los marcados directamente de un tiro de esquina. Este término hoy se ha diseminado por toda América y parte de Europa (España, Italia, Portugal) y está ganando terreno en toda el habla futbolística.

Pero la historia del córner no comenzó aquel día. Se remonta a mediados del siglo XIX, cuando en Inglaterra aún convivían diversas reglas para jugar al fútbol. Uno de los códigos primitivos más influyentes fue el de las reglas con las que se jugaba en la ciudad de Sheffield.
En Sheffield el arco medía la mitad del actual y al costado de cada poste había banderines rojos. Si la pelota pasaba entre el poste y un banderín, y además era recuperada por el equipo atacante, se obtenía un rouge. Si se empataba en goles, ganaba el equipo con más rouges.

En 1863 se estableció la Football Association (FA) y delinearon reglas unificadas del juego. No incluyeron el rouge (ni el córner). Si la pelota traspasaba la línea de meta y la recuperaba un atacante, ganaba un tiro libre. Si la recuperaba un defensor, obtenía un saque de meta.

En 1867 se simplificó esta regla y el juego se reanudaba siempre con un saque de meta, independientemente del equipo que hubiera tocado por último el balón. Esta regla otorgaba clara ventaja a la defensa, pues podía tirar la pelota afuera y obtener un tiro libre a su favor.

En 1868 Sheffield cambió sus reglas. Si la pelota traspasaba la línea de meta, el equipo contrario al que la había impulsado ejecutaba un tiro libre desde el banderín de la esquina más cercana (un córner ofensivo o defensivo según el caso). La FA adoptó esta misma regla en 1872.

En 1873 la Football Association cambió la regla y adoptó la forma actual: córner para el ataque y saque de meta para la defensa. Alrededor de esos años se comenzaron a usar travesaños en los arcos, una innovación también tomada de las reglas de Sheffield.

En 1874 se permitió ejecutar el córner hasta 1 yarda del banderín y surgió el cuarto de círculo. En 1875 se prohibió el gol directo de córner y exigió que otro jugador jugara la pelota antes de que lo volviera a hacer el ejecutor. En 1883 se eliminó el offside en el córner.

Cabe notar que los goles de córner no eran infrecuentes, pero se los anulaba diligentemente. En el tercer partido final de la Copa Competencia de 1902, Juan José Moore de Alumni le convirtió dos goles de córner a Rosario Athletic, pero el referí los anuló prontamente.

…y así llegamos al 14 de junio de 1924 cuando se decidió darles validez a los goles de córner a partir de la siguiente temporada (no cambió la regla para competencias en curso). En Europa esto equivalía a fin de agosto de 1924, mientras que en Sudamérica era principios de 1925.

Esto explica porqué el referí uruguayo Ricardo Vallarino no había sido informado por su Asociación de la nueva regla, aún faltaban varios meses para ponerla en práctica. Pero como era un partido amistoso, el referí consideró oportuno sancionar el gol de Onzari.

Si a alguien le llamó la atención esa coqueta chaqueta tricolor, fue un regalo del Fluminense Football Club, en cuyo Estadio das Laranjeiras se disputó el Campeonato Sudamericano de 1922 en el que Ricardo Vallarino fue el árbitro que representó al fútbol uruguayo.

Algunas estadísticas porteñas mencionan goles olímpicos conquistados durante 1924, pero ninguno debería llevar esa denominación, pues en el campeonato local los goles directos de córner no fueron válidos hasta la primera fecha de la temporada de 1925.
Al cambiar las reglas en junio de 1924, se sacó la palabra “córner” de la regla que impedía al ejecutor volver a tocar la pelota antes de que lo hiciera otro jugador. El 15 de noviembre un jugador del Everton aprovechó esta situación y salió gambeteando lícitamente en un córner.

La Football Association tuvo que emitir un boletín de emergencia a fin de noviembre de 1924. El International Board recién enmendó el error en su reunión anual de junio de 1925, la misma en la que se disminuyó de 3 a 2 los defensores a tener en cuenta en la regla del offside.

En su iniciativa Play Fair! (¡Juega Limpio!) el International Board hoy evalúa que se pueda salir gambeteando en un córner como en aquellas semanas de 1924. Las modificaciones propuestas son sumamente interesantes (y son objeto de esta entrada).

Esta foto muestra a Onzari a punto de patear un córner en el partido memorable con Uruguay de 1924 en el estadio de Sportivo Barracas. A pesar de lo que reza el epígrafe, este no fue el córner que terminó en gol. El arco es el correcto, pero la esquina es la opuesta.

El córner que terminó en gol fue ejecutado con pierna derecha desde la esquina izquierda en el arco Sur, de la calle Río Cuarto. La pelota describió un comba y se introdujo sin que Andrés Mazali pudiera alcanzarla. En Uruguay nunca dejaron de reclamar foul a su arquero.

El estadio de Sportivo Barracas fue desmantelado en la década de 1940 y el terreno loteado. A lo largo del viejo campo de juego se trazó la calle Río Limay. El arco del gol olímpico de Onzari hoy estaría cerca de la esquina con la calle Río Cuarto.

En Montevideo hay un sencillo monumento que recuerda el estadio del club Peñarol en el barrio de Pocitos, donde el francés Lucien Laurent convirtió el primer gol en un Campeonato Mundial de la FIFA (Francia 4-1 México, jugado el 13 de julio de 1930).

Quizás se podría replicar esta experiencia en Buenos Aires, para recordar aquel primer gol olímpico de la historia moderna del fútbol. ¿O te parece mejor cambiar el nombre de la calle Río Limay por Gol Olímpico?

Makarius y el fútbol

Cómo una fotografía de un partido de fútbol tomada por el célebre Sameer Makarius, dio lugar a un extraordinario ejercicio de memoria colectiva para identificar la cancha.

¿A qué emblemática construcción de un pintoresco barrio de la ciudad de Buenos Aires pertenece esta fotografía?
No es tan difícil, se trata de una fotografía de la mítica Bombonera, el estadio del Club Atlético Boca Juniors.
Su autor es el renombrado fotógrafo Sameer Makarius, quien se radicó en Buenos Aires en 1953 procedente de El Cairo. Su obra abarcó todos los barrios de la ciudad, pero La Boca ocupó un lugar preferencial…

…aunque la herradura Monumental de River Plate tampoco escapó a la meticulosa lente de Makarius.
Esta foto de Makarius fue posteada en twitter por con una cautivante apelación a la memoria colectiva para descifrar la cancha. Todo futbolero de ley encuentra un irresistible pasatiempo en la identificación de canchas ignotas.
Durante dos días se debatieron frenéticamente las más creativas teorías; todas minuciosamente evaluadas y descartadas por el colectivo. Reconocidos periodistas como y aportaron datos con el entusiasmo propio de un hincha, pero sin resultados aparentes.
El debate ganó intensidad cuando alimentó al colectivo con una foto de la misma serie. El rosarino aportó un dato digno de un boy-scout: si el partido se jugó por la tarde, la foto mira al Sur pues la sombra de los jugadores se proyecta hacia el Este
Todo esfuerzo era infructuoso. Pero un par de meses más tarde, el mismo posteó casualmente esta foto de El Gráfico de un partido entre Atlanta y Talleres por el torneo de 1ªB de 1956. Como por arte de magia, el misterio comenzó a develarse. Les cuento esta historia…
Atlanta y Chacarita compartieron el barrio de Villa Crespo hasta mediados de los años ‘40. Sólo un alambrado separaba sus estadios. El de Chaca era más grande, pero montado en un solar alquilado. El del Bohemio era pequeño —El Cajoncito— pero construido sobre un terreno propio.

La vista hacia el Norte (vías del ferrocarril al Pacífico, hoy San Martín), muestra las dos chimeneas tronco-cónicas de la usina incineradora de residuos (la Quema) de la Chacarita. Pero la chimenea que aparece en las fotos de Makarius es cilíndrica, no es para este lado…
La vista hacia el Sur (barrio de Villa Crespo), delata la presencia de una chimenea cilíndrica igual a la que aparece en las fotos de Makarius. Ahora sí, parece que estamos bien rumbeados.

La cuenta aportó al toque que esa chimenea pertenecía a la fábrica que desde 1937 tuvo Johnson & Johnson en la calle Darwin, entre Camargo y Padilla. El mismo edificio hoy es la sede de los laboratorios Gador.

En 1943 Atlanta compró el solar que alquilaba Chacarita (que en 1945 se mudó a San Martín). Atlanta ocupó el terreno de Chaca en 1960. Construyó una platea de cemento y 3 populares de madera con materiales del Cajoncito. La vieja cancha siguió en uso sin tribunas, como auxiliar.

Sobre una foto aérea de 1965, podemos trazar los encuadres de las fotos de Makarius y ubicar a todos los edificios que aparecen en las imágenes. Misterio resuelto, gracias a este estupendo ejercicio de memoria colectiva. Tenía razón , la foto miraba al Sud(este)...

Sameer Makarius falleció en Buenos Aires en 2009. Los futboleros porteños siempre lo recordaremos por esta magnífica imagen que captura la genuina esencia del gusto por el juego, y que ahora sabemos que fue tomada una soleada tarde de 1960 en Villa Crespo.

Si te interesa la obra de Sameer Makarius, acá encontrarás una recopilación de varias de las fotografías del libro “Buenos Aires y su gente” que incluye estas tomas futboleras.