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El ciclo de vida de los estadios

Construir, remodelar, demoler y volver a empezar… Una monografía sobre el ciclo que recorren todos los estadios deportivos.  Índice. 1. ...

Los orígenes de los clásicos con Brasil (1908-1914)

Una reseña cronológica de cómo se fue edificando la añeja rivalidad futbolística que envuelve a la Argentina y Brasil. Incluye extractos del libro “El Fútbol en el Río de la Plata” de Ernesto Escobar Bavio (publicado en 1923), y datos relevados por Pablo Kersevan (@PabloKersevan), quien en agosto y septiembre de 2016 completó una investigación que recuperó formaciones, goleadores y fotografías de las giras de los footballers argentinos por Brasil en 1908 y 1912. Estos partidos sentaron las bases de la que hoy es una de las confrontaciones más trascendentes del fútbol mundial.

1908
Durante julio de 1908, un team combinado representativo de la Asociación Argentina de Football hizo un gira por Brasil en la que jugó una serie de 7 partidos en San Pablo, Río de Janeiro y Santos. Este viaje sirvió no sólo para establecer una plausible vinculación entre los footballers argentinos y brasileños, sino también para que se conociese el grado de adelanto que ya había adquirido el football en ambos países.
Itinerario de la gira por Brasil de la Asociación Argentina en 1908.
Los jugadores argentinos que integraron la delegación fueron: goalkepeers: George Scholefield (Belgrano Athletic) y William A. Campbell (Alumni); full-backs: Jorge Gibson Brown (Alumni), Juan Dodds Brown (Alumni) y Carlos Carr Brown (Alumni); half-backs: Patricio Barron Browne (Alumni), Roland Lennie (Estudiantes), Charles Edgar Dickinson (Belgrano Athletic) y Luis Vernet Amadeo (San Isidro); forwards: Alfredo Carrow Brown (Alumni), Ernesto Alejandro Brown (Alumni), Eliseo Brown (Alumni), Lucio Burgos Castelli (San Isidro), Ricardo Samuel Malbrán (San Isidro), Arthur Lionel Morgan (Belgrano Athletic), Frederick Sidney Dickinson (Belgrano Athletic) y Maximiliano Susán (Estudiantes). Acompañaron al equipo los dirigentes de la Asociación Argentina Mariano Reyna (Vicepresidente) y Rodrigo Campbell (Secretario).
Lista parcial de pasajeros del vapor Amazon (30 de junio de 1908).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
De los 17 jugadores que viajaron: 8 eran de Alumni, 4 de Belgrano A. C., 3 de San Isidro y 2 de Estudiantes. Estos clubes postergaron la mayoría de sus compromisos del campeonato local durante el transcurso de la gira. La delegación partió el sábado 27 de junio del puerto de Buenos Aires en el vapor inglés Amazon y arribó al puerto de Santos el martes 30 de junio.
El vapor Amazon (I) de la RMSP (Royal Mail Steam Packet Company). Botado en 1906, desplazaba 10.037 toneladas y medía 156 metros de eslora. Podía transportar 870 pasajeros (300 en 1ª clase, 70 en 2ª clase y 500 en 3ª clase). Terminó sus días el 15 de marzo de 1918 frente a la costa de Irlanda, torpedeado por un submarino alemán.
La delegación argentina se dirigió el mismo día del arribo a San Pablo, donde se le tributó una brillante recepción. La Liga Paulista de Football cubrió de gentilezas a las familias que viajaron con los footballers argentinos. Las damas que acompañaban a la delegación fueron obsequiadas con un lindo bouqet con cintas con los colores de las banderas argentina y brasileña.

La presencia de los footballers argentinos en San Pablo no pasó desapercibida y así lo reflejó la prensa local: la expectativa y ansiedad en las que desde hace algunos días se encuentra una gran parte de los aficionados al sport en esta ciudad, se debe a los sensacionales matches de football en los que con brillantez desusada se empeñarán argentinos y brasileños. El team representativo de la República Argentina es uno de los más poderosos que allí se ha podido reunir. De los 11 jugadores argentinos que tomarán parte en el primer partido, solamente R. Lennie es extranjero, siendo todos los demás nacidos en la república vecina. Los jugadores tienen una edad media de 23 años y un peso medio de 75 kilos. Entre ellos hay seis estudiantes distinguidísimos y los demás son empleados del alto comercio platense. 

El primer match de la gira se jugó dos días después del arribo —el jueves 2 de julio— en el Campo del Velódromo, que en aquella época se situaba cerca del centro de la ciudad de San Pablo. Los tres partidos previstos en esta ciudad se jugaron en la misma cancha.
Plano de la ciudad de San Pablo (circa 1905).
En esta primera presentación, el equipo argentino enfrentó a un cuadro combinado de jugadores extranjeros residentes en San Pablo. Antes de iniciarse el match, se izó en uno de los grandes mástiles la bandera de la Asociación Argentina de Football que trajeron los distinguidos huéspedes. A pesar de ser un día laboral, desde las 3 de la tarde las tribunas del Velódromo, sus intersticios, y el óvalo de cemento que circundaba el ground desbordaban de público.
Tribuna oficial del Campo del Velódromo (2 de julio de 1908).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
La concurrencia fue estimada en 6.000 espectadores, entre los que sobresalía una distinguida concurrencia femenina, incluidas las gentiles y hermosas señoritas de Buenos Aires que con sus familias se dignaron acompañar a sus compatriotas en la gira por Brasil.

El referí del partido fue el doctor Mariano Reyna, uno de los vicepresidentes de la Liga Argentina y gran impulsor del football en su país. Debido a estar ligeramente enfermo Alfredo Brown, el team argentino fue modificado a último momento. Los jugadores argentinos entraron al field recibidos por una salva de estruendosos aplausos y las damas les arrojaron flores. Vestían camisetas listadas azules y blancas, los colores de su bandera (NdR: se considera que este fue el primer partido en el que un equipo combinado argentino usó la divisa albiceleste).
Team de la Asociación Argentina de Football (2 de julio de 1908).
Después de fotografiados ambos teams por separado, el referí llamó a los jugadores a sus puestos, quedando así organizados:
Asociación Argentina: William Campbell (Alumni); Jorge Brown (Alumni) y Juan Brown (Alumni); Roland Lennie (Estudiantes), Luis Vernet Amadeo (San Isidro) y Patricio Browne (Alumni); Ricardo Malbrán (San Isidro), Maximiliano Susán (Estudiantes), Eliseo Brown (Alumni), Ernesto Brown (Alumni) y Lucio Burgos (San Isidro). 
Liga Paulista (Extranjeros): Willis (Germania); Tommy Ritschler (Paulistano) y Catton (São Paulo Athletic); Gerhard (Germania), Thiele (Germania) y Steward (São Paulo Athletic); Roberts (São Paulo Athletic), Einfuhrer (Germania), Charles Miller (São Paulo Athletic), Stany (Germania) y Colston (Paulistano).

Los  representantes de San Pablo ingresaron al campo de juego 10 minutos después de los argentinos. Vestían camisetas a bastones rojos y blancos, y también fueron muy aplaudidos por la concurrencia.
Team de extranjeros de la Liga Paulista (2 de julio de 1908).
Una vez comenzado el juego, tanto los footballers paulistas como los argentinos parecían presa de una intensa emoción, no desempeñándose desembarazadamente. Pero un free-kick a favor de los paulistas, y defendido admirablemente por el arquero Campbell, fue la llave que abrió la fase de juego admirable hasta entonces desconocido. Los forwards visitantes se apoderaban de la pelota y embestían en violenta y bonita combinación contra el arco defendido por Willis, poniéndolo en serias contingencias (que resolvió magistralmente), lo mismo que a sus defensas Tommy y Catton. Los forwards locales recibían la pelota de sus halves y backs, y avanzaban en pases y dribblings hasta las proximidades de los dominios de Campbell, pero sus shots eran siempre detenidos por uno de los incomparables primos Brown, los temibles backs de Alumni.

Así transcurrieron los primeros 25 minutos. Cuando parecía que el primer half-time sería improductivo, un avance de los argentinos desencantó la situación y los visitantes conquistaron el primer gol. La pelota cayó en las proximidades del arco paulista y los platinos atropellaron con intención de shotear, la defensa trató de evitar el tiro, y de esto resultó un enredo en la puerta del arco. Sobresalió entonces el forward platino Burgos, quien trabajó con ahínco y pasó la pelota a Eliseo Brown, quien coronó su trabajo impulsando la pelota dentro del gol. Grandísima fue la ovación recibida por los hábiles sportsmen porteños, quienes así abrieron el score del match. Reanudado el juego, y a pesar de los inauditos esfuerzos de ambas partes, ninguno de los dos arcos fue vencido en los pocos minutos que restaban de este primer tiempo.

Iniciado el segundo half-time, los jugadores paulistas se vieron en la obligación de responder al gol hecho por los argentinos y lucharon denodadamente. Por su lado, los platinos también buscaron aumentar el score. Entre tanto, si el primer tiempo resultó favorable para los argentinos, el segundo se les presentó francamente hostil, revelando que los jugadores de San Pablo poseían más calma y tal vez más juego que sus dignos antagonistas.

Por dos veces los peligrosos rushes realizados por los paulistas casi llegan a convertirse en gol, de no mediar la impericia de Einfuhrer que pifió ambas ocasiones al recibir magistrales pases del extremo opuesto. Pero a pesar de este percance, la suerte no abandonó del todo a los locales. Miller, el ágil y hábil Miller, quien al principio jugó bastante mal, corrigió los errores cometidos con un espléndido rush, seguido de un dribbling admirable para desembarazarse de uno de los Brown, finalizando su hazaña con un certero shot que venció a Campbell. Nada puede describir el entusiasmo que este gol de Miller produjo en el público. Fue aquello un delirio, una apoteosis al mérito del jugador (NdR: Charles William Miller —un escocés que trabajaba para el ferrocarril— fue uno de los pioneros que introdujo el fútbol en Brasil a fines del siglo XIX. En aquel partido de 1908 era ya un veterano de 34 años).
Team del San Pablo Athletic Club en 1904.
Charles Miller ocupa el lugar del centro-delantero entre los forwards en cuclillas.


Mas no hay bien que dure para siempre, ni mal que no se acabe. Pocos minutos habían transcurrido cuando una furiosa embestida de los platinos amenazó el arco defendido por Willis. Los footballers locales se aglomeraron frente a su gol tratando de repeler a los adversarios y toda la concurrencia contuvo la respiración a la espera de un shot decisivo. En ese momento sonó el silbato del referí, mandando parar el juego y ordenando un penalty-kick contra los paulistas debido a un foul cometido por Tommy en el área penal. La multitud presente en el campo de juego protestó airadamente el fallo del referí argentino. Ernesto Brown ejecutó con pericia el puntapié penal y convirtió el gol.

A pesar de este contraste, los paulistas no perdieron las esperanzas ni se amilanaron en ningún momento. Los contrarios también lucharon por conservar la supremacía hasta aquí conseguida. La lucha continuó pues reñidísima. Finalmente los de San Pablo consiguieron otro gol, debido también a Miller. Aprovechando un pase de la izquierda, el temible delantero consiguió anidar la pelota en la red burlando por segunda vez a Campbell. Una gran aclamación saludó al equipo rojo y blanco, que así logró restablecer la igualdad en un score que ya no se alteró. Este primer match internacional culminó entonces con un empate en dos goles por bando.
Anuncio del resultado del primer partido (2 de julio de 1908).
Terminado el juego los jugadores argentinos se mostraron encantados con la ciudad de San Pablo y elogiaron los avances del football local. La opinión predominante en el ámbito local era que los argentinos tenían todas las probabilidades de victoria pero, a pesar de esto, se esperaba que el partido no careciera de interés. Este fue el comentario de un diario local: a la postre se puede afirmar que la lucha no sólo fue interesante sino reñida, bellísima de principio a fin. Los jugadores paulistas trabajaron con vigor, teniendo que realizar verdaderos prodigios de destreza para atravesar las líneas de la defensa argentina, que son simplemente formidables. Es posible afirmar que desde los célebres footballers africanders hasta hoy, en San Pablo no se habían visto backs y halves de la estatura de Jorge y Juan Brown, de Vernet Amadeo, de Browne y de Lennie, principalmente de los dos primeros —los primos Brown— temibles backs y atletas en toda la extensión de la palabra. El goalkeeper —Campbell— hombre bastante alto y de cabellos grises —simpático tipo Luis XV— a pesar de ser fuerte y firme en los kicks nos pareció algo indeciso. En cuanto a los forwards, merecen especial mención Ernesto Brown y Lucio Burgos, veloces, activos y muy peligrosos en sus escapadas.
Crónica del primer partido publicada por Caras y Caretas (julio de 1908)
El domingo 5 de julio se jugó el segundo partido de la gira, de nuevo en el field del Velódromo de San Pablo y otra vez contra un combinado de jugadores extranjeros de la Liga Paulista.
Velódromo de San Pablo (foto ilustrativa, circa 1904).
Asistió una concurrencia no menor de 12.000 personas y los equipos formaron de la siguiente manera:
Liga Paulista (extranjeros): Willis (Germania); Catton (São Paulo Athletic) y Tommy Ritschler (Paulistano); Gerhardt (Germania), M. Prado (Internacional) y Steward (São Paulo Athletic); Ruflim (Americano), L. Belegarde (Internacional), C. Miller (São Paulo Athletic), Roberts (São Paulo Athletic) y Colson (Paulistano)
Asociación Argentina: G. Scholefield (Belgrano Athletic); J. G. Brown (Alumni) y J. D. Brown (Alumni); L. Vernet Amadeo (San Isidro), P. B. Browne (Alumni) y R. Lennie (Estudiantes); M. Susán (Estudiantes), A. Morgan (Belgrano Athletic), A. Brown (Alumni), Ernesto Brown (Alumni) y Eliseo Brown (Alumni).

Los argentinos iniciaron el juego desarrollando aplaudidísimas combinaciones. Marcaron 2 goles en el primer período y 4 goles en el segundo, sin que los locales anotaron ninguno. Los tantos argentinos fueron marcados por Max Susán, Eliseo Brown (en 2 oportunidades) y Alfredo Brown (en 3 oportunidades). George Scholefield —guardavalla del team argentino— realizó verdaderas proezas, entre ellas el rechazo de la pelota en un puntapié penal ejecutado por Tommy Ritschler, lo que le valió una entusiasta ovación.
Anuncio del resultado del segundo partido (5 de julio de 1908).
El diario “Jornal do Brasil” publicó una elogiosa nota en la que hacía una apreciación en conjunto y por separado de los jugadores argentinos: el team visitante desarrolló ampliamente su juego, dejando una impresión insuperable de su poder. El arquero Scholefield se mantuvo admirable en su puesto, que cuidó con sin igual maestría. Este jugador conoce los más recónditos secretos del football y los innumerables trucos de que se valen los forwards para burlarlo, lo cual lo pone en condiciones de desempeñarse con toda seguridad. Los backs Jorge y Juan Brown, poseedores ambos de un kick alto y segurísimo, siempre dejan la pelota en posesión de sus delanteros, aliviando grandemente el trabajo de la línea intermedia. Esta avanza apoyando con decisión a sus forwards, formando una línea auxiliar contra la defensa de los halves y backs contrarios. Los forwards combinan brillantemente. Ningún jugador sacrifica el juego. Toda vez que ven que un compañero se halla mejor colocado, la pelota le es pasada infaliblemente, produciéndose por pocas veces el hecho de que ésta sea impulsada sin orientación, pues siempre cae a los pies del forward. Se tienen suma confianza entre ellos y jamás pierden sus puestos. De esta forma, la combinación de los argentinos no se manifiesta solamente entre los backs, halves y forwards. El juego obedece a una orientación general que es dirigida por una combinación especial y basada en las cualidades personales de cada jugador, y en la confianza de la disciplina de cada uno de ellos. Y a nuestro modo de ver, nada podrá oponer a esas cualidades del team argentino un contraste más flagrante que el que dio la organización del team que nos ha representado en este segundo match. Al mismo tiempo que las modificaciones efectuadas en el eleven visitante le daban más consistencia y poder, el equipo brasileño se colocaba en condiciones inferiores a las que tenía en el primer match. No hubo pases orientados y nadie se mantuvo en su puesto. La táctica del team paulista durante todo el match fue batir la pelota a diestra y siniestra. Los backs siempre devolvieron la pelota con kicks bajos y débiles (ni uno solo pasó la línea del centro del field), de modo que los forwards argentinos los detenían fácilmente y avanzaban de nuevo. Los halves estuvieron desconcertados todo el tiempo. De los forwards se distinguieron únicamente los dos wingers. Los centrales nada hicieron contra los backs contrarios, y sobre todo contra “la muralla”, como apodaron a Juan Brown.

El martes 7 de julio se jugó el tercer y último partido que el team de la Asociación Argentina tenía previsto disputar en San Pablo. Como en los dos partidos anteriores, se jugó en el field del Velódromo de dicha ciudad.
Velódromo de San Pablo (foto ilustrativa, circa 1908)
En esta oportunidad enfrentó a un cuadro combinado de jugadores brasileños de la Liga Paulista. Asistieron cerca de 8.000 personas, entre las que figuraba un gran número de familias. Los equipos se alistaron con las siguientes formaciones:
Liga Paulista (brasileños): Tutú; J. Menezes y Fernando Salles; Rubens Salles, Argemiro y J. Carvalho; A. Ruflim; Léo, Aquino, Ormundo y Juvenal Prado.
Asociación Argentina: W. Campbell (Alumni); J. G. Brown (Alumni) y J. D. Brown (Alumni); L. Vernet Amadeo (San Isidro), P. B. Browne (Alumni) y Ernesto Brown (Alumni); M. Susán (Estudiantes), Alfredo Brown (Alumni), F. Dickinson (Belgrano Athletic), A. Morgan (Belgrano Athletic) y R. Malbrán (San Isidro).

El encuentro comenzó en medio del entusiasmo del público. Los argentinos atacaron de inmediato, notándose una brillante entrada de Malbrán que obligó a actuar al guardavalla adversario. El match continuó repartido hasta los 15 minutos de juego, cuando los argentinos obtuvieron su primer tanto. Malbrán lanzó un buen centro rematando una brillante corrida y Dickinson, quien se hallaba a la expectativa, tomó la pelota y enfiló un fuerte tiro que halló la red. Los brasileños pusieron en movimiento la pelota, y por un momento se creyó que la ciudadela de los visitantes caería, proporcionando el empate a los locales. Pero no fue así, pues Campbell entró en juego y salvó brillantemente la situación, deteniendo el formidable tiro final de Prado. El segundo tanto para los argentinos no tardó en producirse. Alfredo Brown tomó la pelota a los 21 minutos de juego, y corriéndose por su ala hizo un pase largo que tomó Max Susán en el otro extremo. Sin perder tiempo, Susán enfiló un largo y recio tiro cruzado que batió por completo al guardavalla brasileño. Poco después terminó el primer tiempo, llevando los argentinos una ventaja de dos tantos.

Reiniciado el juego, se notaron varios avances de uno y otro bando. Malbrán entró en juego nuevamente y ya cerca de la línea de corner pasó a varios adversarios e hizo un tiro que salvó el guardián de la valla local en buena forma. Pero Ernesto Brown, quien se halla en medio del área penal, tomó la pelota de sobre pique y venció por completo la valla brasileña. En seguida Dickinson probó una vez más a la defensa contraria, que salvó a costa de un corner. Ernesto Brown se encargó de tomarlo, y lo hizo con tanta precisión que Malbrán utilizó con toda felicidad su cabeza para marcar su segundo gol, y de consiguiente el cuarto para su bando. Los brasileños se mostraron entonces en la ofensiva, pero la defensa argentina fue tan cerrada y eficaz que todas sus fuerzas quedaron nulas. Pocos minutos antes de terminar Campbell detuvo en forma brillante a Prado, quien había gambeteado a toda la defensa adversaria. Sin otros incidentes dignos de mención terminó el encuentro, con el triunfo de los argentinos por 4 goles a 0.
Anuncio del resultado del tercer partido (7 de julio de 1908).
El match despertó un gran entusiasmo, siendo muy felicitados los jugadores de la Asociación Argentina quienes entonaron el himno nacional para saludar a sus anfitriones. Después del partido los directivos paulistas ofrecieron un agasajo a la delegación visitante, con un banquete para 50 cubiertos en el "Grand Hôtel de la Rôtisserie Sporstman", donde se celebraron calurosos brindis.
"Grand Hôtel de la Rôtisserie Sportsman", el salón de banquetes preferido de la sociedad paulista (circa 1908). Su propietario, Daniel Souquiéres, primero probó suerte en Buenos Aires, pero emigró a San Pablo durante la crisis de 1890.
El equipo argentino se dirigió luego a la estación del Norte del Ferrocarril Central, para tomar el tren nocturno a Río de Janeiro. El viaje lo realizó en un coche especial puesto a su disposición por el doctor Miguel Calmon, Ministro de Industria, Transporte y Obras Públicas.
Estación del Norte de la Estrada de Ferro Central do Brasil (EFCB). La conexión ferroviaria entre San Pablo y Rio de Janeiro se estableció en 1877, pero hasta principios del siglo XX requería un trasbordo debido a la diferente trocha de las líneas.
El team representativo de la Asociación Argentina arribó a Río de Janeiro el miércoles 8 de julio por la mañana. Fue esperado en la Estación Central del tren por numerosos sportsmen, que lo recibieron con entusiastas vivas y hurras.
Estación en Río de Janeiro de la Estrada de Ferro Central do Brasil (EFCB). Circa 1905.
Los tres partidos previstos en Río de Janeiro fueron organizados por la Liga Metropolitana de Sports Atléticos en el estadio del Club Fluminense, situado en la Rua Guanabara del barrio de Laranjeiras.
Plano de la ciudad de Río de Janeiro (circa 1910).
Estadio del Club Fluminense en Laranjeiras, Río de Janeiro (circa 1908).
Los Directores de la Liga y varios influyentes sportsmen integraron el Comité de Recepción, que preparó el siguiente programa de actividades (que incluía varios paseos turísticos y reuniones sociales):  
8 de julio: llegada a Río a las 8 de la mañana. Recorrida por la ciudad.
9 de julio: paseo por Tijuca a las 9 de la mañana. Visita al Consulado Argentino a la 1 de la tarde. Primer partido con un team de jugadores brasileros a las 3.30 pm. Función de teatro durante la noche.
10 de julio: paseo por Petrópolis y visita al Ministro Argentino a las 10 de la mañana. Función de teatro durante la noche.
11 de julio: visita a la Exposición Nacional, el Teatro Municipal y los Docks del puerto a las 9 de la mañana. Recepción en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Palacio de Itamaraty) a la 1.30 pm. Segundo partido con un team de jugadores extranjeros a las 3.30 pm. Baile en el club Laranjeiras a las 9.30 de la noche.
12 de julio: Visita al Jardín Botánico a las 9.00 de la mañana. Tercer partido (test match) entre los equipos de la Asociación Argentina y la Liga de Río de Janeiro.
13 de julio: Regreso a Buenos Aires en el vapor Araguaya.

Una atenta lectura de esta agenda nos provee detalles sumamente interesantes. En aquellos años, el centro de la capital carioca ya mostraba los resultados de su transformación en una moderna urbe.
Av. Central en Río de Janeiro (circa 1906).
En 1904 se abrió el trazado de la Av. Central (hoy Av. Río Branco), un espléndido paseo de 1.800 metros de longitud y 33 metros de ancho, bordeado por edificios de cuidada arquitectura. Sobre esta avenida se encuentra el magnífico Teatro Municipal, construido entre 1905 y 1909.
Teatro Municipal de Río de Janeiro en la Av. Central (circa. 1910)
En 1908 también se desarrolló en Río de Janeiro la impresionante Exposición Nacional —al pie del Pan de Azúcar y el morro de Urca— que conmemoraba los 100 años de la apertura de los puertos de Brasil al comercio con las naciones extranjeras.
Exposición Nacional en Río de Janeiro (circa 1908).
La visita al Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería Brasileña que era conducida por el Barón de Río Branco (considerado el artífice de la diplomacia moderna del vecino país), fue un testimonio evidente de la importancia y significación que las más altas autoridades le dieron a esta visita de carácter eminentemente deportivo.
Palacio de Itamaraty, Río de Janeiro (circa 1908).
Palacio de Itamaraty, Río de Janeiro (en la actualidad).
La delegación argentina se hospedó en el Hotel Avenida —que aún se encontraba en construcción—, ubicado en la distinguida Av. Central. Todas las atenciones posibles fueron dispuestas para que los visitantes disfrutaran la visita y su estadía se convirtiera en una experiencia memorable.
Hotel Avenida (edificio de la izquierda con el último piso en construcción).
Río de Janeiro (circa 1908).
Durante la mañana del jueves 9 de julio, el team argentino ascendió en ferrocarril al Corcovado, donde almorzó en el Hotel das Paineiras, y más tarde visitó a Carlos Lix Klett, el cónsul argentino en Río de Janeiro.
Hotel y ferrocarril del Corcovado, Río de Janeiro (circa 1908).
A las 2.30 de la tarde del jueves 9 de julio el equipo argentino se dirigió al field de Fluminense para jugar su primer partido en Río de Janeiro (cuarto de la gira) con un combinado de jugadores brasileños. A pesar de mantenerse el tiempo lluvioso toda la tarde, la concurrencia que se dio cita en el estadio fue numerosa, llenando por completo tribunas y graderías. Sin exagerar, puede decirse que concurrió lo más distinguido de la sociedad carioca, notándose la presencia de altos funcionarios civiles y militares, entre los que destacaba el Barón de Río Branco, Ministro de Relaciones Exteriores.
Tribuna oficial del field de Fluminense en la Rua Guanabara (foto ilustrativa, circa 1905).
Field del Club Fluminense en la Rua Guanabara (foto ilustrativa, circa 1905).
El equipo local lució un uniforme blanco con una banda en diagonal con los colores nacionales verde y amarillo. Los argentinos usaron la camiseta a bastones celestes y blancos.
Tribuna oficial del Club Fluminense (9 de julio de 1908).
Ernesto Brown y Victor Etchegaray, antes del partido.
Al ingresar al campo de juego los equipos fueron recibidos por el público con un ruidoso aplauso. A las órdenes del referí F. Moretón, los contendientes se alistaron de esta manera:
Brasileños: Coggin (Botafogo); Victor Etchegaray (Fluminense) y Octavio Werneck (Botafogo); Lulu Rocha (Botafogo), Mutsembecher (Río Cricket) y J. Leal (Fluminense); Oswaldo Gomes (Fluminense), Flavio Ramos (Botafogo), Edwin Cox (Fluminense), Raphael Sampaio (Botafogo) y Emile Etchegaray (Fluminense).
Asociación Argentina: W. Campbell (Alumni); J. G. Brown (Alumni) y J. D. Brown (Alumni); Vernet Amadeo (San Isidro), P. B. Browne (Alumni) y Ernesto Brown (Alumni); L. Burgos (San Isidro), M. Susán (Estudiantes), Alfredo Brown (Alumni), F. Dickinson (Belgrano Athletic) y Eliseo Brown (Alumni).

A los 12 minutos Jorge Brown ejecutó un saque de meta que situó a los argentinos cerca del área penal de los brasileños. El back Victor Etcheragary quiso despejar, pero no hizo más que mandar la pelota dentro de su propio arco, y de esta manera los argentinos abrieron el score. Pocos minutos más tarde Alfredo Brown recogió un rechazo de O. Werneck, y sin dilaciones marcó el segundo gol para los visitantes. A los 20 minutos reaccionó el equipo local, y Raphael Sampaio marcó el descuento tras recibir un pase de Flavio Ramos. Un minuto antes de terminar el primer tiempo, Emile Etchegaray empató el partido al ejecutar con éxito un tiro libre penal.
Escenas del partido entre argentinos y brasileños (9 de julio de 1908).
En el segundo tiempo el wing Lucio Burgos marcó a los 10 minutos de juego el tercer tanto argentino con un tiro bajo y cruzado. Durante el resto del partido prevaleció el juego de pases de la escuadra argentina, que merced a su buena defensa pudo conjurar los aislados embates del cuadro brasileño.
Escenas del partido entre argentinos y brasileños (9 de julio de 1908). A la derecha W. Campbell, arquero argentino; a la izquiera Ernesto Brown, al arribar al estadio.
El partido finalizó con la victoria de los argentinos por 3 goles a 2. La impresión que dejó el team de la Asociación Argentina fue óptima. Al terminar el encuentro la concurrencia ovacionó a los jugadores de ambos equipos en reconocimiento al excelente juego disputado.
Anuncio del resultado del cuarto partido (9 de julio de 1908).
El viernes 10 de julio los jugadores argentinos y los familiares que los acompañaban se trasladaron hasta Petrópolis —distante 68 km. de Río de Janeiro— para conocer esta ciudad estrechamente vinculada al pasado imperial de Brasil (allí estaba la residencia de verano del emperador), y visitar al ministro argentino Dr. Julio Fernández, pues en aquel tiempo el edificio de la embajada (legaçao) se situaba en esta localidad.
Visita de la delegación argentina a la embajada en Petrópolis (10 de julio de 1908).
El sábado 11 de julio el team de la Asociación Argentina jugó el segundo match en Río de Janeiro (quinto de la gira) con un combinando de residentes extranjeros. Una desbordante concurrencia dio muestra de un entusiasmo delirante, en el que los vítores y aplausos se entremezclaban con los hurras y el arrojar de flores de las señoras y señoritas. Esta situación constituyó el más halagador de los ambientes al encuentro que nos ocupa, favorecido asimismo por un día hermoso de suave temperatura.
Grupo de damas frente a la tribuna del Club Fluminense (circa 1905).
El partido se jugó otra vez en el field de la Rua Guanabara del Club Fluminense. Los equipos, a las órdenes del referí argentino Mariano Reyna, presentaron las siguientes alineaciones:
Extranjeros: A. Waterman (Fluminense); C. Calver (Río Cricket) y J. Robinson (Paysandú); H. E. Pullen (Paysandú), V. Buchan (Fluminense) y H. J. Wood (Paysandú); H. Monk (Río Cricket), Mac Ewan (Río Cricket), G. Hime (Botafogo), R. Hougthon (Río Cricket) y Waymar (Río Cricket).
Asociación Argentina: G. Scholefield (Belgrano Athletic); C. C. Brown (Alumni) y J. D. Brown (Alumni); L. Vernet Amadeo (San Isidro), R. Lennie (Estudiantes) y P. B. Browne (Alumni); L. Burgos (San Isidro), M. Susán (Estudiantes), Ernesto Brown (Alumni); A. Morgan (Belgrano Athletic) y Eliseo Brown (Alumni).
Vista del field del Club Fluminense en la Rua Guanabara (9 de julio de 1908).
Los argentinos se situaron rápidamente en campo contrario, y a los 3 minutos de juego marcaron el primer gol del partido, en una jugada desafortunada en la que la pelota rebotó en el back Jack Robinson y se introdujo en su propio arco. A los 7 minutos Ernesto Brown ejecutó un tiró libre y marcó el segundo gol de los argentinos, que fue muy aplaudido por el público presente. El cotejo prosiguió con un marcado predominio en el juego por parte del equipo argentino, y a los 33 minutos L. Burgos marcó el tercer gol con un tiro bajo, cruzado y esquinado. El primer tiempo terminó con la ventaja de los argentinos por 3 goles a 0.

A los 2 minutos del segundo tiempo Ernesto Brown recibió un excelente centro de Max Susán y señaló el cuarto gol. A los 12 minutos Ernesto Brown le devolvió la atención a Max Susán, y el delantero del club Estudiantes señaló el quinto gol de los argentinos. Cuando restaban 15 minutos de juego el cuadro de extranjeros reaccionó y Monk descontó para los locales con un tiro muy bien dirigido. Esta circunstancia animó las acciones sobre el final del partido. Ernesto Brown convirtió el sexto gol a los 37 minutos del segundo tiempo, y ya sobre el final del partido nuevamente Ernesto Brown marcó el séptimo y ultimo gol del partido.

La concurrencia se retiró muy satisfecha con el espectáculo, y así se lo hizo saber a los footballers, a quienes les ofreció una calurosa salva de aplausos.
Anuncio del resultado del quinto partido (11 de julio de 1908).
El domingo 12 de julio por la mañana el Barón de Rio Branco ofreció en el Palacio de Itamaraty —sede del Ministerio de Relaciones Exteriores— un almuerzo a los footballers visitantes y las familias argentinas que viajaron con ellos. Concurrieron también: el ministro argentino en Río de Janeiro Dr. Julio Fernández y su señora, el agregado militar argentino teniente coronel Sosa, además de otras personalidades. Al finalizar la reunión, el Barón de Río Branco pronunció un elocuentísimo brindis de amistad hacia la República Argentina que produjo la mejor impresión. Le contestó el Dr. Julio Fernández, agradeciendo los conceptuosos elogios en sentidas frases.
Agasajo a la delegación argentina en el Palacio de Itamaraty (12 de julio de 1908).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
Por la tarde se disputó en el field del Club Fluminense el ultimo match previsto en Río de Janeiro (el sexto de la gira) contra el team de la Liga Metropolitana. La concurrencia fue estimada en 12.000 espectadores aproximadamente, entre los que figuraba un gran número de familias pertenecientes a la colectividad argentina de dicha capital, así como también el Barón de Río Branco, acompañado de varios ministros y autoridades civiles y militares metropolitanas.
El equipo argentino frente a la tribuna del Club Fluminense (9 de julio de 1908).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
A las 3.30 de la tarde los equipos, a las órdenes del referí argentino Mariano Reyna, se presentaron con las siguientes formaciones:
Asociación Argentina: G. Scholefield (Belgrano Athletic); J. G. Brown (Alumni) y J. D. Brown (Alumni); L. Vernet Amadeo (San Isidro), R. Lennie (Estudiantes) y P. B. Browne (Alumni); L. Burgos (San Isidro), M. Susán (Estudiantes), Alfredo Brown (Alumni); Ernesto Brown (Alumni) y Eliseo Brown (Alumni).
Liga Metropolitana: A. Waterman (Fluminense); V. Etchegaray (Fluminense) y J. Robinson (Paysandú); J. Leal (Fluminense), Mutzembecher (Río Cricket) y C. Calver (Río Cricket); H. Monk (Rio Cricket), Hawkey (Rio Cricket), E. Cox (Fluminense), E. Etchegaray (Fluminense) y Waymar (Río Cricket).

Apenas comenzado el encuentro Ernesto Brown abrió el score para los argentinos al primer minuto de juego. No se registraron más goles durante el primer tiempo, que fue luchado pero con ligera preeminencia del cuadro argentino.
Tribuna del Club Fluminense en la Rua Guanabar (circa 1908).
A los 10 minutos del segundo tiempo Ernesto Brown recibió un centro desde el ala izquierda y marcó el segundo gol. A los 25 minutos del segundo tiempo Ernesto Brown marcó el tercer gol de su equipo y de su cuenta personal, que cerró el tanteador. El partido terminó con la victoria argentina por 3 goles a 0. 
Anuncio del resultado del sexto partido (12 de julio de 1908).
En opinión de la crítica, este fue el mejor de los tres partidos jugados por el combinado de la Asociación Argentina en Río de Janeiro, dada la relativa paridad de fuerzas y la excelente performance del elenco argentino. El entusiasmo que despertó el encuentro fue grande. Una vez finalizada la lucha, los footballers de ambos equipos entonaron varios himnos y les fueron obsequiadas 22 medallas de plata donadas por el Prefecto de Río de Janeiro —general Souza Aguiar— que fueron entregadas por el Barón de Río Branco, Ministro de Relaciones Exteriores.
Semblanza del Barón de Río Branco publicada por Caras y Caretas luego de su fallecimiento en febrero de 1912.
Durante la noche del domingo 12 de julio los jugadores argentinos concurrieron al banquete de despedida que organizó la Liga Metropolitana en el gran salón del Hotel y Restaurant Madrid. En la oportunidad, el presidente de la Liga, R. A. Brookling, ofreció un brindis que fue contestado en nombre del team visitante por el Dr. Mariano Reyna. A continuación hablaron varios sportsmen brasileños, finalizando los discursos C. E. Dickinson.

El lunes 13 de julio la delegación argentina emprendió el regreso a Buenos Aires a bordo del vapor inglés Araguaya. Los jugadores argentinos fueron despedidos por numerosos dirigentes y público que los vivó sin cesar.
El vapor Araguaya de la RMSP (Royal Mail Steam Packet Company). Botado en 1906, desplazaba 10.537 toneladas y medía 156 metros de eslora. Podía transportar 1.200 pasajeros (300 en 1ª clase, 100 en 2ª clase y 800 en 3ª clase). Terminó sus días el 8 de noviembre de 1942 frente a la costa de Casablanca, cuando al servicio de Francia fue hundido durante el desembarco de tropas norteamericanas en África del Norte.
El martes 14 de julio el team argentino aprovechó una escala en Santos para jugar un match auspiciado por el Club Atlético Internacional (el séptimo de la gira), contra un cuadro combinado de jugadores de ese club local y del Club Atlético Paulistano. El partido se disputó en el field de la Liga Santista, ubicado en la avenida Ana Costa.
Field de la Av. Ana Costa, Santos (circa 1908).
El juego comenzó a las 11.00 de la mañana frente a una nutrida concurrencia, que aplaudió con frecuencia a los jugadores. Los equipos, a las órdenes del referí argentino Mariano Reyna, formaron de la siguiente manera:
Internacional/Paulista: Durval; Tommy Ritschler y Fernando Salles; Mitchell, Argemiro y Rubens Salles; Woss, Monteiro, Peres, Colston y Cross.
Asociación Argentina: W. Campbell (Alumni); J. G. Brown (alumni) y J. D. Brown (Alumni); L. Vernet Amadeo (San Isidro), R. Lennie (Estudiantes) y P. B. Browne (Alumni); L. Burgos (San Isidro), Eliseo Brown (Alumni), F. S. Dickinson (Belgrano), Ernesto Brown (Alumni) y R. Malbrán (San Isidro).

En el primer tiempo los santistas desarrollaron un juego extraordinario, dominaron el terreno de juego y marcaron el primer gol por intermedio de su forward Colston. En el segundo tiempo los argentinos expusieron un ataque formidable, dominaron completamente las acciones y marcaron 6 goles, de los que Ernesto Brown convirtió cuatro y Eliseo Brown dos.
Anuncio del resultado del séptimo partido (14 de julio de 1908).
Los visitantes dieron prueba de una gran superioridad sobre los locales, gracias al hábil ataque desarrollado. Terminado el partido, el Club Internacional ofreció un almuerzo a los footballers argentinos en el City Club, al término del cual éstos regresaron al vapor Araguaya que levó anclas a las 6 de la tarde.
Aviso de la RMSP que promocionaba los servicios del vapor Araguaya (circa 1908).
Así se dio término a la gira por el país hermano, de la que nuestros jugadores han de conservar siempre muy gratos recuerdos por las exquisitas atenciones de las que en todo momento fueron objeto. El equipo completó la gira invicto: jugó 7 partidos, de los que ganó 6 y empató 1, con 31 goles a favor y 6 en contra. En los dos partidos contra los mejores combinados de las ligas Paulista y Carioca no recibió goles (en San Pablo ganó 4 a 0 y en Río de Janeiro 3 a 0), circunstancia que el diario "O Paiz" ironizó en esta caricatura.
Diario O Paiz (14 de julio de 1908).
Imagen aportada por @PabloKersevan. 
1912
Las relaciones diplomáticas entre la Argentina y Brasil se habían tensado en 1912. Para brindar una señal de distensión, los presidentes de ambos países —Roque Saénz Peña y Hermes da Fonseca— decidieron nombrar a dos ex-mandatarios como ministros plenipotenciarios. El general Julio A. Roca viajó a Brasil y el Dr. Manuel Ferraz de Campos Salles vino a Buenos Aires. Ambos habían intercambiado visitas oficiales durante sus presidencias. Roca visitó Río de Janeiro en 1899 y Campos Salles retribuyó la atención en 1900, en un evento que cautivó la atención de los porteños.
Campos Salles y Roca (en 1900 y 1912).
El general Roca partió para Río de Janeiro en julio de 1912 a bordo del vapor alemán König Wilhelm II. Desde su llegada mantuvo un alto perfil público, y fueron frecuentes su apariciones en espectáculos y eventos oficiales y/o sociales.
Partida del general Roca para su misión diplomática en Brasil (julio de 1912).



El vapor König Wilhelm II de la HAPAG (Hamburg-Amerika Line). Botado en 1907, desplazaba 9.410 toneladas y medía 149 metros de eslora. Podía transportar 1.025 pasajeros (326 en 1ª clase, 44 en 2ª clase y 655 en 3ª clase). Este barco alemán fue confiscado por los EE.UU. el 4 de abril de 1917 durante la 1ª guerra mundial, y también transportó tropas en la 2ª guerra mundial. Desguazado en 1947.
En septiembre de 1912 —y cuando la misión del general Roca ya estaba casi concluida— una delegación de footballers argentinos realizó una nueva gira por Brasil. Como en esa época ya existía el cisma cuya consecuencia fue la constitución de la Federación Argentina de Football, el football nacional estuvo representado por jugadores pertenecientes a la Asociación Argentina de Football.

Los 13 jugadores que participaron en esta gira de 7 partidos fueron los siguientes: goalkeeper: Carlos Tomás Wilson (San Isidro); backs: Jorge Gibson Brown (Quilmes) y Juan Dodds Brown (Quilmes); halves: Arturo Anibal Alejandro Chiappe (River Plate); Cecil Perren Russ (Quilmes) y Rolando Lennie (Estudiantes); forwards: Elías Fernández (San Isidro), Alberto Bernardino Ohaco (Racing); Maximiliano Antonio Susán (Estudiantes), Ernesto Alejandro Brown (Quilmes); Harry Hayes (Rosario Central), José Viale (Newell’s Old Boys) y José Claudio Susán (Estudiantes).

La delegación argentina se trasladó a bordo del vapor inglés Avon, que arribó al puerto de Santos el martes 3 de septiembre. 
El vapor Avon (III) de la RMSP (Royal Mail Steam Packet Company). Botado en 1907, desplazaba 11.073 toneladas y medía 158 metros de eslora. Transportó tropas durante la 1ª guerra mundial, al cabo de la cual regresó al servicio comercial. Desguazado en 1930.
Jorge, Juan y Ernesto Brown de Quilmes, junto a Max Susán y Roland Lennie de Estudiantes, repitieron la experiencia de 1908. Si se tiene en cuenta el cúmulo de atenciones que recibieron durante su primera visita, no es de extrañar que no quisieran perderse esta nueva oportunidad.
Lista parcial de pasajeros del vapor Avon (3 de septiembre de 1912).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
Un análisis de los integrantes de la delegación nos revela que ahora contaba con algunos jugadores de clubes criollos (como River Plate o Racing Club), prueba suficiente del sostenido avance que éstos habían alcanzado en las competencias locales. También destaca la presencia de dos jugadores rosarinos —de los clubes Rosario Central y Newell’s Old Boys— lo que le confirió al equipo una más acabada representación del fútbol argentino. Otra particularidad era que Alumni —equipo que había provisto el mayor número de jugadores en la gira de 1908— dejó de competir a fines de 1911. Sin embargo, algunas de sus figuras volvieron a formar parte de la delegación pues ahora actuaban en el Quilmes Athletic Club, que ese año se coronó campeón de Liga (de hecho, el campeonato se suspendió durante el desarrollo de la gira). Como nota de color cabe notar también la presencia de Enrique Zanni, periodista del diario “La Prensa” y uno de los fundadores más determinantes del Club Atlético River Plate.

La delegación argentina arribó al puerto de Santos el martes 3 de septiembre y ese mismo día se dirigió a la ciudad de San Pablo. Se programaron 4 partidos en esta ciudad, todos en el campo del Velódromo, el mismo que se había usado en los partidos de la gira de 1908.
Campo del Velódromo de San Pablo (circa 1910).
El primer partido de la gira en San Pablo estaba programado el miércoles 4 de septiembre frente al Club Atlético Paulistano, que jugaba sus partidos de la liga local en el Campo del Velódromo.
Uniforme del Club Atlético Paulistano (circa 1912).
El diario “Gazeta de Noticias” de Río de Janeiro, comentó el evento en estos términos: la ansiedad con que nuestro público aguardó estos sensacionales matches internacionales, y el extraordinario interés que por ellos han demostrado nuestros sportsmen, son suficientes para asegurar el brillante éxito que va a alcanzar la iniciativa de la Liga Paulista, tanto en San Pablo como en esta capital, que también será teatro de los emocionantes encuentros. Cupo al valeroso Club Atlético Paulistano realizar el primer partido con los argentinos. Durante todo el día en San Pablo reinó gran ansiedad por asistir a este primer encuentro.
Jugadores del Club Paulistano y la Asociación Argentina (4 de septiembre de 1912).
Imagen aportada por @PabloKersevan. 
Los paulistas se presentaron reforzados con elementos de otros clubes de San Pablo. Formaron parte de ese team Décio Vicari y Arthur Frienderich jugadores del Mackenzie, y A. Boyes otro buen jugador del San Pablo Athletic.
Tribuna oficial del Velódromo de San Pablo (4 de septiembre de 1912).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
El juego comenzó a las 3.40 de la tarde en el field del Velódromo de San Pablo. Los equipos, a las órdenes del referí argentino Mariano Reyna, se presentaron así formados:
C. A. Paulistano: Brito; Astbury y Cyro; Boyes, Rubens Salles y Stewart; Minguito, Ribeiro, Décio, Mariano y A. Frienderich.
Asociación Argentina: C. T. Wilson (San Isidro); J. G. Brown (Quilmes) y Juan D. Brown (Quilmes); A. Chiappe (River Plate), M. Susán (Estudiantes) y C. P. Russ (Quilmes); Elías Fernández (San Isidro), A. Ohaco (Racing), Ernesto Brown (Quilmes), H. Hayes (Rosario Central) y J. Viale (Newell’s Old Boys).

Durante los primeros 15 minutos de juego los porteños atacaron sin tregua, pero sin marcar goles. Los paulistas sólo se defendieron y cedieron dos corners. A los 32 minutos Harry Hayes abrió el score luego de uno de esos tiros de esquina. Enseguida, una maravillosa combinación de los forwards argentinos fue culminada otra vez por Hayes, quien marcó el segundo gol. Sin embargo, Paulistano reaccionó y descontó por intermedio de Mariano. Antes de terminar el primer tiempo, Harry Hayes volvió a desnivelar en una jugada en la que gambeteó a toda la defensa rival. El primer tiempo terminó 3 a 1 para los argentinos.
Tribuna oficial del Velódromo de San Pablo (4 de septiembre de 1912).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
En la segunda parte los paulistas jugaron mejor y así se reflejó en el score. Luego de desaprovechar un penal, Décio primero descontó, luego empató el partido, y finalmente convirtió el tercer gol de su cuenta personal, que coronó una épica remontada que le dio el triunfo a los paulistas por 4 a 3.
Anuncio del resultado del primer partido (4 de septiembre de 1912).
Al terminar el juego la concurrencia, calculada en unas 8.000 personas que ocupaban totalmente las dependencias del vasto ground, aplaudió delirantemente a los jugadores paulistanos. Algunos de estos fueron llevados en triunfo. El diario “O Jornal do Comercio”, al comentar el resultado del primer match, recordó la derrota de los brasileños en la primera visita de los argentinos, alegrándose por la victoria del cuadro de San Pablo. En su concepto, era un claro indicio de que se había iniciado una nueva era en el football brasileño.

El segundo match de la gira se jugó el dia siguiente —jueves 5 de septiembre— también en cancha del Velódromo de San Pablo, pero esta vez contra el Sport Club Americano.
Uniforme del Sport Club Americano (circa 1912).
Sport Club Americano (5 de septiembre de 1912).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
Este encuentro fue presenciado por escaso público. Los equipos entraron al campo de juego a las 4 de la tarde con estas formaciones:
S. C. Americano: Hugo de Moraes; A. Bertone e Itaborahy; J. C. Bertone, Octavio y Sebastiao; Enéas, Irineu Malta, Pinhero, Alencar y Mauricio.
Asociación Argentina: C. Wilson (San Isidro); Jorge Brown (Quilmes) y Juan Brown (Quilmes); A. Chiappe (River Plate), C. Russ (Quilmes) y R. Lennie (Estudiantes); E. Fernández (San Isidro), M. Susán (Estudiantes), E. Brown (Quilmes), H. Hayes (Rosario Central) y J. Viale (Newell's Old Boys).
Combinado de la Asociación Argentina (5 de septiembre de 1912).
Imagen aportada por @PabloKersevan.
Los locales iniciaron el juego y atacaron reciamente en los primeros instantes pero, devuelta la pelota, a los 5 minutos los argentinos marcaron el primer gol, a raíz de un hands del back Bertone en el área penal que convirtió Juan Brown. Los visitantes afianzaron en seguida su triunfo con un nuevo gol. Ernesto Brown recibió un pase de Chiappe y enfiló desde regular distancia un tiro fuerte que Hugo, guardavalla local, rechazó alejando la pelota. Tomada otra vez la pelota por Ernesto Brown de sobrepique, la alojó en la red. En el segundo período el cuadro argentino obtuvo su tercer gol por intermedio de Harry Hayes. El partido terminó con la victoria de los argentinos por 3 goles a 0.
Anuncio del resultado del segundo partido (5 de septiembre de 1912).
El sábado 7 de septiembre se jugó el tercer match, también en el field del Velódromo de San Pablo, contra un team combinado de extranjeros. La temperatura era bastante alta y esto incidió para que la concurrencia no fuera elevada. De todas maneras, reinaba una gran curiosidad por la presentación del equipo argentino. Los equipos formaron de esta forma:
Asociación Argentina: C. Wilson (San Isidro); J. G. Brown (Quilmes) y J. D. Brown (Quilmes); A. Chiappe (River Plate), C. P. Russ (Quilmes) y R. Lennie (Estudiantes); A. Ohaco (Racing), M. Susán (Estudiantes), E. Brown (Quilmes), H. Hayes (Rosario Central) y J. Viale (Newell's Old Boys).
Extranjeros: Deighton; Hugo Astbury (Paulistano) y Augusto Bertone (Americano); George Steward (Paulistano), Ricardo Thiele (Germania) y Juan Carlos Bertone (Americano); Guilherme Baugartner (Germania) y A. J. Colston (Paulistano), Manne, A. S. Boyes (San Pablo Athletic), J. Banks.
Uniformes de clubes paulistas (circa 1912).
En uno de los avances de los argentinos la pelota pasó a poder de Ohaco, quien inició una rápida corrida. Ya cerca de la valla de los extranjeros hizo un pase a Hayes, y el forward rosarino marcó el primer gol de la tarde. Poco después, en un nuevo avance del quinteto argentino, Ernesto Brown dirigió desde una distancia de 30 metros un recio tiro que tomó de sorpresa al guardavalla paulistano y se convirtió en el segundo tanto del equipo visitante. Al reanudarse el juego, los forwards paulistanos avanzaron combinando y se aproximaron al arco mediante un bonito juego de pases, que dio por resultado el primer gol de ese bando a través de Boyes. Más tarde, M. Susán aumentó la ventaja del team visitante, valiéndose de un shot hecho desde cerca. Cuando terminaba la primera parte se produjo un entrevero frente a la valla paulista y Ernesto Brown señaló el cuarto gol. Algunos lo observaron alegando que se había producido después de transcurridos los 45 minutos de iniciado el match.

En el segundo período Ohaco y Ernesto Brown anotaron el quinto y sexto tantos de los argentinos. Manne luego hizo el segundo gol de las extranjeros, y poco antes de terminar el partido Baugartner marcó el tercero. En definitiva, vencieron los argentinos por 6 a 3.
Anuncio del resultado del tercer partido (7 de septiembre de 1912).
El domingo 8 de septiembre se jugó en el Velódromo de San Pablo el cuarto partido de la gira contra un team combinado de los mejores footballers brasileños de esta ciudad. Mucho público —se estimaron unas 8.000 personas— asistió al encuentro, no obstante ser una tarde muy fría.

A las 4.30 de la tarde los equipos ingresaron al campo de juego y, a las órdenes del referí argentino Mariano Reyna, se presentaron así integrados:
Liga Paulista: Hugo de Moraes (Americano); J. Menezes (Americano) e Itaborahy de Lima (Americano); Alfredo Gullo (Paulistano), Aquino (Internacional) y Sebastiao Bicudo (Americano); Irineu Malta (Americano), Formiga (Ypiranga), Décio (Americano), Frienderich (Mackenzie) y Rubens Salles (Paulistano).
Asociación Argentina: C. Wilson (San Isidro); Jorge Brown (Quilmes) y Juan Brown (Quilmes); A. Chiappe (River Plate), Russ (Quilmes) y A. Ohaco (Racing); E. Fernández (San Isidro), M. Susán (Estudiantes), Ernesto Brown (Quilmes), H. Hayes (Rosario Central) y J. Viale (Newell’s Old Boys).

Durante los primeros 20 minutos del partido los locales dominaron el juego. Juan Brown rechazó un fuerte shot de Décio y entregó la pelota a Ernesto Brown, quien se la pasó a Viale. Éste envió un bello centro, que recibió libre Max Susán para marcar el primer gol del día. Unos pocos minutos más tarde, otra vez Susán conectó de cabeza un centro de Fernández y señaló el segundo gol de los argentinos. En seguida Arthur Frienderich se hizo presente en el marcador y descontó para los paulistas, y apenas dos minutos más tarde Décio, quien era celosamente marcado, marcó el empate del equipo local. Sólo habían transcurrido cinco minutos desde esa igualdad, cuando Rubens Salles ejecutó un tiro desde 40 yardas y anotó el tercer gol. Sobre el final del primer tiempo Ernesto Brown marcó el tercer gol de los argentinos y empató el juego. El primer período terminó empatado en 3 goles, resultó muy lucido y despertó mucho entusiasmo.

Al regresar al campo los jugadores para la segunda parte, el público los saludó con una estruendosa salva de aplausos. Movieron los argentinos e inmediatamente se ubicaron en campo rival, donde Ernesto Brown desniveló el tanteador mediante un tiro libre desde cuarenta yardas. Quince minutos más tarde Ohaco hizo un pase de 30 yardas para Ernesto Brown, quien sin pérdida de tiempo venció por quinta vez la valla brasileña. A partir de ese momento el nivel de los jugadores locales cayó considerablemente. Freienderich y Sebastiao cometieron varias infracciones. El arquero Hugo, muy nervioso, no defendió bien su valla. Décio estuvo muy marcado y nada pudo hacer. Rubens Salles hizo varios pases sin dirección. Cuando faltaban 4 minutos para terminar el partido, Ernesto Brown marcó desde la mitad del campo de juego el sexto gol argentino. De esta manera, el equipo argentino derrotó por 6 a 3 al de la Liga Paulista en su última presentación en la ciudad de San Pablo.
Anuncio del resultado del cuarto partido (8 de septiembre de 1912).
La delegación argentina partió luego en tren rumbo a Río de Janeiro, hospedándose en el Grande Hotel Metropole de la zona de Laranjeiras, al pie del Corcovado (que aún no tenía la estatua de Cristo en su cima, que fue inaugurada en 1931).
Grande Hotel Metropole, Rua das Laranjeiras, Río de Janeiro (circa 1910).
El hotel se encontraba sobre la Rua das Laranjeiras, muy cerca del field de club Fluminense de la Rua Guanabara, donde se jugaron los tres partidos previstos en Río de Janeiro (al igual que en 1908). 
Tribuna  del estadio de Fluminense en la Rua Guanabara (foto ilustrativa, pues los extremos de esta tribuna fueron ampliados en 1915).
El jueves 12 de septiembre correspondió a nuestro team jugar su primer partido en la ciudad capital de la República contra un cuadro combinado brasileño.
Team de brasileños de la Liga Carioca (12 de septiembre de 1912).
A las 4.30 de la tarde, y a las órdenes del referí argentino Héctor Alfano, los equipos se presentaron así constituidos:
Combinado Brasileño: Marcos Mendonça (America); Chico Netto (America) y Pindaro de Carvalho (Flamengo); J. Leal (Fluminense), Mutzembecher (Fluminense) y Gallo (Flamengo); Oswaldo Gomes (Fluminense), Arnaldo Silveira (Flamengo), J. Miguel (Flamengo), Alberto Borgerth (Flamengo) y Gabriel (Flamengo).
Asociación Argentina: C. Wilson (San Isidro); Jorge Brown (Quilmes) y Juan Brown (Quilmes); A. Chiappe (River Plate), C. Russ (Quilmes) y R. Lennie (Estudiantes); A. Ohaco (Racing), M. Susán (Estudiantes), Ernesto Brown (Quilmes), H. Hayes (Rosario Central) y J. Susán (Estudiantes).
Team combinado de la Asociación Argentina (12 de septiembre de 1912).
El primer período se inició con el ataque cerrado de los argentinos, quienes obtuvieron su primer tanto en los instantes iniciales por intermedio de Ernesto Brown. En el segundo tiempo los argentinos marcaron el segundo gol a los 15 minutos a través de Alberto Ohaco, y un poco más tarde Harry Hayes anotó el tercero a los 27 minutos y el cuarto a los 40 minutos, para dar cifras definitivas al marcador. Durante el juego se notó una extraordinaria calma de parte de los argentinos, que contrastó con la precipitación observada en los brasileños. El encuentro terminó con la victoria de los argentinos por 4 goles a 0.
Anuncio del resultado del quinto partido (12 de septiembre de 1912).
El match, que terminó casi al obscurecer, fue presenciado por el general Julio A. Roca, a quien la numerosa concurrencia tributó una ovación cuando llegó al estadio durante el segundo tiempo, y por Bernardino Machado, representante del Presidente de la República.

El sábado 14 de septiembre —y a pesar de la incesante lluvia que cayó durante toda la tarde— se jugó el match anunciado entre el team argentino y otro constituido por jugadores británicos pertenecientes a diversos clubes de Río de Janeiro.
Team de Extranjeros de la Liga Carioca (14 de septiembre de 1912).
Los equipos se alistaron de la siguiente forma:
Extranjeros: Gotelee (Río Cricket); Eric Pullen (Fluminense) y Swanton (Rio Cricket); Mac Gregor (Río Cricket); Tom Robinson (Fluminense) y Mac Intyre (Fluminense); Raven (Río Cricket), Harry Robinson (Fluminense), Breverton (Rio Cricket) y Sydney Pullen Fluminense).
Asociación Argentina: C. Wilson (San Isidro); Jorge Brown (Quilmes) y Juan Brown (Quilmes); A. Chiappe (River Plate), C. P. Russ (Quilmes) y R. Lennie (Estudiantes); A. Ohaco (Racing), M. Susán (Estudiantes), Ernesto Brown (Quilmes), H. Hayes (Rosario Central) y J. Viale (Newell's Old Boys).
Team combinado de la Asociación Argentina (14 de septiembre de 1912).
El cuadro local inició el juego, pero pronto se puso en evidencia la notoria superioridad de los argentinos, quienes en el primer período convirtieron 6 goles sin recibir ninguno.
Los arqueros de ambos equipos (14 de septiembre de 1912).
Mejoraron aún más su juego los argentinos en el segundo tiempo y marcaron dos nuevos tantos. Sin embargo, el cuadro de los británicos se afianzó y logró marcar un gol por intermedio de H. Robinson. Este tanto tuvo la virtud de despertar mayor interés y vivacidad en las jugadas, intensificando el entusiasmo de los componentes de ambos teams. Los argentinos asediaron con persistencia la defensa contraria, y poco antes de terminar el partido consiguieron el noveno gol. Los argentinos, que fueron muy aplaudidos, consiguieron sus goles merced a Ernesto Brown (en 4 oportunidades), Harry Hayes (en 3 ocasiones) y Max Susán (en 2 oportunidades).
Anuncio del resultado del sexto partido (15 de septiembre de 1912).
El domingo 15 de septiembre una concurrencia superior a las 7.000 personas acudió al field del Club Fluminense en la Rua Guanabara para presenciar el séptimo y último match de la gira del team argentino, en el que enfrentó a un combinado de los mejores jugadores de la Liga Carioca.
Tribuna oficial del Club Fluminense en la Rua Guanabara (15 de septiembre de 1912).
La presencia del general Julio A. Roca, del Presidente de la República Hermes da Fonseca, y del Ministro de Relaciones Exteriores Lauro Müller, motivó una calurosa ovación, ejecutando una banda de música el himno brasileño.
De izq. a der.: Julio A. Rocca (ministro argentino), Hermes da Fonseca (Presidente de la República) y Lucio Müller (canciller). Domingo 15 de septiembre de 1912.
Los jugadores argentinos llegaron al field ya vestidos para la ocasión, una de las ventajas que ofrecía la cercana ubicación del hotel en el que se hospedaban.
Los jugadores argentinos a su arribo al field (15 de spetiembre de 1912).
Antes de comenzar el partido, los jugadores argentinos formaron frente al paco oficial y dieron las tres hurras de práctica.
Team combinado de la Asociación Argentina (15 de septiembre de 1912).
Los equipos presentaron las siguientes formaciones:
Asociación Argentina: C. Wilson (San Isidro); Jorge Brown (Quilmes) y Juan Brown (Quilmes; A. Chiappe (River Plate), C. Russ (Quilmes) y R. Lennie (Estudiantes); A. Ohaco (Racing), M. Susán (Estudiantes), Ernesto Brown (Quilmes), H. Hayes (Rosario Central) y J. Viale (Newell’s Old Boys).
Liga Carioca: Marcos Mendonça (America); Chico Netto (América) y Pindaro de Carvalho (Flamengo); Gallo (Flamengo), Mutzenbecher (Fluminense) y Lawrence; Breverton (Rio Cricket), Sidney Pullen (Fluminense), H. Robinson (Fluminense), J. Miguel (Flamengo) y Oswaldo Gomes (Fluminense).
Team de la Liga Metropolitana de Sports Atléticos (15 de septiembre de 1912).
A las 3.55 de la tarde el árbitro del partido, el ex-jugador Victor Etchegaray (quien había enfrentado a los argentinos en la gira de 1908), dio la orden para comenzar el juego.
El referí junto a los linesmen y una incidencia del partido (15 de septiembre de 1912).
Correspondió la salida a los argentinos, quienes llevaron un recio ataque que fue rechazado. El quinteto brasileño se hizo peligroso momentáneamente, sin lograr empero ventaja alguna. Por el contrario, a los 17 minutos Hayes marcó el primer gol de los visitantes. El segundo fue hecho por Susán tres minutos después. Estos dos tantos, lejos de desanimar a los locales los acicatearon más, hasta equilibrar el juego y obtener varios corners que resultaron infructuosos. A los 37 minutos Hayes marcó el tercer gol argentino. Terminó el primer tiempo sin otra variante.
Una incidencia del partido entre brasileños y argentinos (15 de septiembre de 1912).
En el segundo tiempo el cuadro argentino consiguió dos goles más, convertidos también por Hayes en bonitos esfuerzos individuales a los 20 y 35 minutos respectivamente. Triunfaron pues los nuestros por 5 goles a 0.
Anuncio del resultado del séptimo partido (15 de septiembre de 1912).
Al término del encuentro, la Liga Metropolitana ofreció un banquete de despedida a la delegación argentina en el Grande Hotel Metropole.
Banquete de despedida de la delegación argentina (15 de septiembre de 1912).
Así se cerró este segunda gira del combinado de la Asociación Argentina por Brasil en la que jugó 7 partidos, de los que ganó 6 y perdió 1 (con el Club Atlético Paulistano) con 36 goles a favor y 11 en contra.

En octubre de 1931 la revista "Caras y Caretas" publicó un artículo en el que entrevistó a viejas glorias del fútbol argentino. Consultado Max Susán, así recordó la gira por Brasil: en esa época resultaba agradable jugar fuera del país, pues con nuestro comportamiento contribuíamos a aumentar las simpatías internacionales. Los grandes estadistas utilizaban el deporte con fines diplomáticos. Nunca olvidaré un partido que fuimos a jugar a Río de Janeiro. Las tribunas estaban repletas. Entre la muchedumbre se encontraban el barón de Río Branco y el teniente general Julio A. Roca, quien había ido al Brasil en representación del gobierno argentino. Jugado el primer half-time y después de haber hecho nosotros cuatro goles contra cero, el general Roca llegó a las casillas para felicitarnos, pero antes de irse nos recomendó con su simpática voz de zorro viejo: —Muchachos, hay que ser más diplomáticos. No olviden ustedes que el Brasil está celebrando hoy el aniversario del grito de Ipiranga. No es justo que ellos pierdan el partido. Hay que dejarlos ganar. ¡Háganlo por la paz de América, muchachos! —Haremos lo posible, general. —Por la patria, muchachos? —¡Por la patria, general! 

Esta deliciosa anécdota —contada por uno de sus principales actores pero casi 20 años después de los hechos— contiene varias inexactitudes, que no hacen más que agregar encanto a este romántico relato:
- el barón de Río Branco falleció a principios de 1912. No asistió al partido que en septiembre de ese año jugaron los argentinos en Río de Janeiro, pero sí había acudido al test-match de la gira de 1908;
- quien sí asistió al partido de 1912 fue el general Roca, y lo hizo junto al Presidente de la República Hermes da Fonseca y el sucesor de Río Branco, Lucio Müller;
- ese partido se jugó el 14 de septiembre, una semana después del aniversario del Grito de Ipiranga, que se celebra cada 7 de septiembre y recuerda la declaración de la independencia de Brasil;
- el primer tiempo de aquel partido de 1912 terminó 3 a 0 (no 4 a 0); y…
- a pesar del pedido de Roca a los jugadores argentinos, el resultado final fue de 5 goles a cero.

Una vez cumplida su misión diplomática, el general Roca regresó a Buenos Aires a principios de octubre de 1912 (pocas semanas después de aquel partido en Río de Janeiro), a bordo del vapor alemán Cap Arcona.
Regreso del general Roca a la Argentina luego de su misión
diplomática en Brasil (circa octubre de 1912).
El vapor Cap Arcona (I) de la HSDG (Hamburg-SouthAmerican Steamship Company). Botado en 1907, desplazaba 9.832 toneladas y medía 147 metros de eslora. Podía transportar 758 pasajeros (244 en 1ª clase, 110 en 2ª clase y 404 en 3ª clase). Este barco se refugió en España durante la 1ª Guerra Mundial y a su término pasó al servicio de Francia. Desguazado en 1939.
1913
En 1913 un equipo combinado de la Liga Paulista retribuyó a la Asociación Argentina de Football las visitas que nuestros jugadores hicieron a los footballers brasileños en 1908 y 1912. La actuación de los brasileños en los fields argentinos motivó inequívocas manifestaciones de aprecio, con las que se exteriorizó a los huéspedes la simpatía con que era recibida su presencia entre nosotros.

En el primer partido los Paulistas enfrentaron a un combinado de la Asociación Argentina el domingo 10 de agosto en el field del Racing Club en Avellaneda.
Tribuna popular cabecera del estadio del Racing Club (10 de agosto de 1913).
La llegada de los visitantes y su entrada al campo de juego provocaron el estallido de entusiastas aplausos, que persistieron durante el encuentro en los momentos en que las jugadas merecedoras los arrancaron espontáneos.
Team de la Liga Paulista (10 de agosto de 1913).
Los teams se alistaron como sigue:
Liga Paulista: H. de Moraes (Americano); Chico Neto (Americano) y J. Menezes (Flamengo); A. Bertone (Americano), J. C. Bertone (Americano) y R. Thiele (Germania); A. Frienderich (Ypiranga), J. De Campos, Décio Vicari (Americano), A. Mouth y A. Xavier.
Asociación Argentina: Carlos F. Pearson (Quilmes); Arturo Chiappe (River Plate) y Juan D. Brown (Quilmes); Mario L. Negri (Estudiantil Porteño), Juan Ohaco (Racing) y Alberto Olivari (San Isidro); P. Calomino (Boca Juniors), Maximiliano Susán (Estudiantes), Arnaldo P. Watson Hutton (Belgrano Athletic), A. Ameal Pereyra (River Plate) y J. Viale (Newell’s Old Boys).
Team de la Asociación Argentina (10 de agosto de 1913).
El presidente de la delegación paulista dio el puntapié inicial del partido. A los 33 minutos Xavier tomó posesión de la pelota, avanzó por el costado izquierdo, e hizo el centro sin mayores dilaciones. Campos, quien corría a la altura de su compañero de línea lo recibió, y con un tiro rápido largo y cruzado batió a Pearson en medio de no poca sorpresa. La reacción inmediata se produjo, pero duró poco, y cuando aún el público no se había repuesto de los efectos del primer contraste, el segundo lo llamó de nuevo a la realidad. Xavier hizo otra vez el centro, lo recibió Campos, quien le pasó la pelota a Décio, cuyo tiro largo, bajo, fuerte y ligeramente sesgado halló la red.
Incidencias del partido entre Argentinos y Paulistas (10 de agosto de 1913).
Incidencias del partido entre Argentinos y Paulistas (10 de agosto de 1913).
A los 20 minutos del segundo tiempo el encuentro había perdido todo interés. Entre el ataque continuo de los locales y la defensa cerrada de los visitantes, el juego se limitó a acciones individuales. Terminó el partido con el triunfo de la Liga Paulista por 2 goles a 0.
Incidencias del partido entre Argentinos y Paulistas (10 de agosto de 1913).
La falta de homogeneidad del cuadro argentino, y en especial de la línea de ataque, fue la causa principal de la derrota. Actuó el team brasileño con mayor armonía y entusiasmo, si bien en conjunto pareció no ser superior al nivel común de nuestros teams de primera división.
Incidencias del partido entre Argentinos y Paulistas (10 de agosto de 1913).
Incidencias del partido entre Argentinos y Paulistas (10 de agosto de 1913).
El viernes 15 de agosto el combinado paulista jugó en Montevideo con su par de la Liga Uruguaya. La fama que precediera a los jugadores brasileños, consolidada por el partido jugado contra el team de la Asociación Argentina, hizo que el match fuese considerado como un acontecimiento sportivo. Ello justificó la concurrencia al Gran Parque Central de una apreciable cantidad de espectadores.
Tribuna oficial del Gran Parque Central (foto ilustrativa, circa 1915).
Combinado de la Liga Uruguaya que enfrentó a la Liga Paulista (15 de agosto de 1913).
Se alistaron los teams a las 3 de la tarde, así constituidos:
Liga Uruguaya: S. Demarchi; F. Castellino y Grnaja; Márquez Castro, J. Harley y J. Delgado; A. Márquez Castro, Mazzulo, L. Gorla, R. Legorburo y A. Campistegui.
Liga Paulista: H. de Moraes; J. Menezes y F. Neto; Burcker, Bicudo y Alves; A. Frienderich, J. de Campos, Décio Vicari, A. Mouth y A. Xavier.
Combinado de la Liga Paulista que enfrentó a la Liga Uruguaya (15 de agosto de 1913).
A los 16 minutos del primer período A. Márquez Castro dirigió un corner y Campisteguy señaló el primer gol valiéndose de un golpe de cabeza. Cuando habían transcurrido 2 minutos del segundo período, Gorla aprovechó un pase de Mazzulo para vencer de cerca a de Moraes. No se marcaron más goles, y por lo tanto el cuadro local se adjudicó la victoria por 2 goles a 0. El cuadro de la Liga Paulista flaqueó bastante. La supremacía del cuadro uruguayo, vislumbrada claramente durante el primer período, se afianzó totalmente en el siguiente. Esto quitó brillo al match, lo que causó la decepción del público. El equipo brasileño fracasó en forma evidente. Sólo los backs, Bicudo y Alves, actuaron con acierto. En cuanto a los uruguayos, la línea media fue lo mejor del equipo. Los forwards combinaron bien, pero la deficiencia en los tiros al arco impidió una derrota más amplia del cuadro visitante.

Los brasileños retornaron a Buenos Aires y el domingo 17 de agosto disputaron la revancha contra la Asociación Argentina en el field del Club de Gimnasia y Esgrima en Palermo.
Localización del estadio de Gimnasia y Esgrima en Palermo.
Autoridades en el palco oficial del estadio de Gimnasia y Esgrima (17 de agosto de 1913).
El ingreso del cuadro brasileño fue acogido con verdadero entusiasmo. El público aplaudió largo rato con una persistencia que mostró la viva simpatía despertada por los visitantes en su breve actuación entre nosotros. El cuadro de la Asociación, que le precediera en el ingreso al campo de juego, recibió idénticas manifestaciones.
Team de la Asociación Argentina (17 de agosto de 1913).
Los teams formaron como se indica más abajo:
Asociación Argentina: Carlos Wilson (San Isidro); William Millward (Belgrano Athletic) y Juan D. Brown (Quilmes); A. Chiappe (River Plate), Ángel Mallen (Belgrano Athletic) y Alberto Olivari (San Isidro); Horacio Vignoles (Belgrano Athletic), Arnaldo P. Watson Hutton (Belgrano Athletic), Maximilano Susán (Estudiantes), John Povey (Newell’s Old Boys) y José Viale (Newell’s Old Boys).
Liga Paulista: C. Amaral; F. Netto y J. Menezes; A. Bertone, J. C. Bertone y R. Thiele; Irineu Malta, A. Alencar, Décio Vicari, Arthur Frienderich y A. Xavier.
Team de la Liga Paulista (17 de agosto de 1913).
Varias fueron las tentativas del cuadro argentino en el primer período, y ellas persistieron en más de una ocasión para que Amaral —el substituto de H. de Moraes en el arco— demostrase sus excelentes condiciones para el puesto. Su labor en esa parte de la lucha motivó francas ovaciones del público. Al terminar el primer tiempo el score no había sido abierto.

Como ocurriera en el primer tiempo, en el segundo el cuadro argentino se mantuvo en la ofensiva desde el comienzo. Cuando habían trascurrido 26 minutos el público tuvo ocasión como pocas veces de exteriorizar su entusiasmo, muy grande sin duda en aplausos y aclamaciones al gol argentino. Viale, quien recibió la pelota de un rechazo de Amaral, se acomodó bien y con un shot cruzado y bajo señaló el tanto, dando pruebas de aquella materia nunca igualada en un winger izquierdo argentino. Los que vieron ese gol habrán de tenerlo muy presente. Parte del público saltó al field y exteriorizó su alborozo por el primer éxito de los locales, felicitando al jugador rosarino. Los argentinos siguieron más empeñosos que nunca, y a los 38 minutos un nuevo tanto afianzó el triunfo de los nuestros. Viale tomó un corner, cayó la pelota en el ángulo opuesto del arco, y M. Susán de un golpe de cabeza la introdujo en la red. Terminó el partido y el score señaló: Asociación Argentina 2, Liga Paulista 0.

Durante todo el partido el cuadro de la Asociación mantuvo en duro asedio a la valla de la Liga Paulista. Su ataque fue sostenido, recio y enérgico, tanto que fueron escasos los avances del quinteto adversario. El cuadro brasileño se defendió con tenacidad. Limpio en el juego, si no impresionó favorablemente como conjunto, en cambio demostró buscar en la habilidad el recurso indispensable para mejorar su actuación.

Invitados por la Comisión Directiva del Club Atlético San Isidro, el miércoles 20 de agosto los jugadores brasileños visitaron los riachos del Tigre. De regreso se les pidió que jugasen un match contra el primer equipo de dicho club, a lo que accedieron galantemente. La lucha fue lucida, venciendo San Isidro por 3 goles a 1. Los jugadores visitantes fueron despedidos con un lunch servido en el local del club.
Tribuna Oficial del Club Atlético San Isidro (foto ilustrativa, circa 1913).
El lunes 25 de agosto los jugadores paulistas retornaron a Montevideo, para volver a enfrentar a la Liga Uruguaya. Quizás por ser el segundo match que jugaban con los uruguayos, y por el hecho de disputarse en una fecha patria, el público que concurrió al Gran Parque Central fue muy numeroso. Alistáronse los teams en la siguiente forma:
Liga Uruguaya: S. Demarchi; Broncini y M. Benincasa; J. Vanzzino, J. Harley y J. Olivieri; Márquez Castro, L. Gorla, R. Tognola, Farinasso y Altamirano.
Liga Paulista: H. de Moraes; F. Netto y J. Menezes; R. Thiele, J. C. Bertone y A. Bertone; Décio Vicari, J. De Campos, Moretti, Irineu Malta (Americano) y A. Xavier.
Tribuna popular del Gran Parque Central (foto ilustrativa, circa 1915)
El primer gol lo obtuvieron los uruguayos por intermedio de Farinnasso, al aprovechar un pase de Gorla. En el segundo período, a los 3 minutos Tognola anotó el segundo gol. Cuatro minutos después, Tognola y Gorla avanzaron combinando y el último enfiló un tiro desde regular distancia que dio origen al tercer gol de los locales. A los 34 minutos Farinasso señaló el cuarto y último tanto de los uruguayos. Poco más tarde, un tiro del centroforward Moretti no fue detenido por Demarchi, y ante la sorpresa de todos se generó el primer gol visitante. Faltando tres minutos para la terminación del encuentro un yerro de Benincasa fue aprovechado por Xavier, para enfilar un tiro a 2 metros del arco que llegó a la red. Triunfaron pues los uruguayos por 4 goles a 2. El partido fue equilibrado en el primer período, con leve predomino de los uruguayos. Los halves brasileños jugaron notablemente, interceptando a conciencia los avances y apoyando bien a los delanteros, pero jugó mejor el cuadro uruguayo, destacándose la línea media y el quinteto ofensivo.

Este match puso término a la gira por el Río de la Plata del cuadro paulista, al que se le tributaron en Buenos Aires y Montevideo afectuosas manifestaciones de simpatía. Sus jugadores dejaron inmejorable impresión por la limpieza con que actuaron, revelándose en todo momento sportsmen de buena cepa.

En testimonio de simpatía por la brillante actuación de los brasileños en los partidos jugados en Buenos Aires en agosto 1913, el teniente general Julio A. Roca decidió donar un trofeo. Al remitir la Copa en septiembre de 1913 al entonces ministro de Brasil en Buenos Aires, Luiz de Souza Dantas, el general Roca decía en la nota con que la acompañaba: para estímulo de la juventud que en nuestros países cultiva ese nobilísimo sport y para establecer además un nuevo motivo de amistosas relaciones y de comunes propósitos entre los mismos, vería con agrado que la Copa se jugara tres años consecutivos entre teams brasileños y argentinos, quedando en propiedad de aquel que la ganara dos veces.

1914
La Federación Argentina de Football (FAF) recibió en 1914 la visita de un equipo combinado de la Liga Metropolitana de Sports Atléticos de Brasil, que vino a Buenos Aires con el objeto de disputar por primer vez la Copa Roca, donada por el ex-presidente argentino el año anterior. Debido a un imprevisto en el arribo de la delegación visitante, el equipo brasileño pudo jugar previamente dos partidos amistosos de preparación en esta capital.

La delegación brasilera (jugadores y dirigentes que asistían a la Convención Sudamericana de Fútbol realizada en esta capital a iniciativa de la FAF), tenía previsto arribar al puerto de Buenos Aires el sábado 19 de septiembre, un día antes del partido por la Copa Roca programado para el domingo 20 de septiembre por la tarde. Sin embargo, la travesía del vapor inglés Darro se demoró por razones climáticas —el puerto estuvo cerrado debido a una densa neblina—y el barco recién arribó al puerto de Buenos Aires a las 10 de la mañana del día del partido.
El vapor Darro de la RMSP (Royal Mail Steam Packet Company). Botado en 1912, desplazaba 11.493 toneladas y medía 152 metros de eslora. Podía transportar 990 pasajeros (90 en 1ª clase, 40 en 2ª clase y 860 en 3ª clase). Desguazado en 1933.
Los huéspedes fueron esperados en la dársena por el presidente de la Federación Argentina de Football, Dr. Ricardo C. Aldao, miembros de la Junta Directiva de aquella, numerosos aficionados y dos bandas de música. Después de los saludos y manifestaciones afectuosas, los jugadores se trasladaron al Savoy Hotel (inaugurado pocos años antes en la esquina de la Av. Callao y Cangallo).
Hotel Savoy, inaugurado en 1908 en la Av. Callao y Cangallo (hoy J. D. Perón).
Luego se dirigieron a la embajada brasileña y más tarde pasaron por el domicilio del general Roca—sito en la calle San Martín 575, entre Tucumán y Lavalle en el centro de la ciudad— donde se acordó que la Copa se disputase una semana más tarde de lo previsto, el domingo 27 de septiembre.
Frente de la casa del General Roca en Buenos Aires (circa 1910).
Salón de la casa del general Roca en Buenos Aires (circa 1910).
Como el partido original ya había sido anunciado, se convino jugar de todas maneras ese domingo 20 de septiembre un partido con un combinado argentino, aunque de carácter amistoso. Los jugadores visitantes se dirigieron entonces a las instalaciones del Club de Gimnasia y Esgrima en Palermo, a donde llegaron a las 3 de la tarde. A petición de los capitanes de ambos equipos, el árbitro del partido fue León Peyrou, delegado de la Liga Uruguaya a la Convención Sudamericana de Football.
Team Brasileño (20 de septiembre de 1914).
A las 3.20 de la tarde hicieron su aparición en el field los jugadores brasileños, siendo recibidos por los aplausos del numeroso público que ocupaba las tribunas. Poco después hizo lo propio el cuadro argentino, formando ambos conjuntos como se expresa continuación:
Brasileños: Marcos Mendonça (Fluminense); Emmanuel Nery (Flamengo) y Pindaro de Carvalho (Flamengo); M. Pernanbuco (Fluminense), Sylvio Lagreca (São Bento) y O. Egidio (A. A. Palmeiras); Adolpho Millón (Paulistano), Oswaldo Gomes (Fluminense), L. Bartholomeu (Fluminense), A. Friendereich (Ypiranga) y Arnaldo Silveira (Paulistano).
Argentinos: Carlos A. Muttoni (Independiente); Roberto González Escarrá (Porteño) y Arturo Reparáz (GEBA); Modesto Aldea (Hispano Argentino), Aquiles H. Molfino (GEBA) y Santiago Sayanes (GEBA); Julio J. Lamas (Estudiantes de La Plata), Roberto Leonardi (Estudiantes de La Plata), Antonio Piaggio (Porteño), Carlos F. Izaguire (Porteño) y Francisco Crespo (Tigre).
Team combinado de la Federación Argentina de Football (20 de septiembre de 1914).
Después de una serie sucesiva de ataques, los locales consiguieron a los 41 minutos el primer gol. Aldea proporcionó la pelota a Lamas, quien avanzó combinando con Leonardi por el ala. El centro del hábil winger no se hizo esperar y Piaggio, quien lo recibió, hizo a su vez un oportuno pase a Izaguirre. Éste enfiló un espléndido tiro cruzado y alto que batió por primera vez la valla brasileña. Una salva de aplausos saludó la consecución del tanto.

En el segundo período, a los 12 minutos Molfino venció el arco brasileño con un tiro bajo dirigido a uno de los costados. El público renovó con intensos aplausos las manifestaciones de simpatía exteriorizadas durante el match. Aunque la defensa visitante no escatimó los buenos recursos, no pudo evitar que a los 20 minutos los locales anotaran el tercer gol. Sayanes cedió la pelota a Izaguirre, quien finalizó el avance con un pase para Piaggio, quien avanzó un poco. Ante el apremio inminente de los backs contrarios, Piaggio hizo un medido pase a Izaguirre que le permitió al insider enfilar un tiro cruzado en excelentes condiciones que franqueó la línea de gol. El resultado final del encuentro fue Argentinos 3, Brasileños 0.

Los jugadores brasileños hicieron de este match sólo un motivo de presentación ante el público porteño, ya que la hora en la que desembarcaron impidió un mayor descanso y, en consecuencia, concurrieron en evidentes condiciones de inferioridad. El equipo brasileño demostró ser muy bueno, con un estilo parecido en cierta forma al de los uruguayos, aun cuando no existía en el mismo la trabazón imprescindible entre la defensa y el ataque. El team argentino produjo buena impresión. Piaggio en el centro del ataque manejó la línea de forma tal que durante todo el match estuvo en constante movimiento. Izaguirre, popularizado en dos reuniones internacionales, y cuyo ascenso de tercera división databa entonces de tres meses, fue el forward descollante del quinteto. Otro debutante, Leonardi, constituyó una nueva revelación.

El jueves 24 de septiembre fue una tarde poco propicia para jugar al football. Sin embargo, el match anunciado entre el team brasileño y el del Columbia — team constituido a semejanza del famoso Corinthian— llevó al Club de Gimnasia y Esgrima en Palermo apreciable cantidad de público.
Croquis del estadio de Gimnasia y Esgrima en Palermo.
A las 3 de la tarde el referí Juan José Rithner hizo alistar los cuadros así formados:
Brasileños: Marcos Mendonça (Fluminense); Pindaro de Carvalho (Flamengo) y Emmanuel Nery (Flamengo); Sylvio Lagreca (São Bento), Rubén Salles (Paulistano) y Pernambuco (Fluminense); Adolpho Millón (Paulistano), Oswaldo Gomes (Fluminense), L. Bartholomeu (Fluminense), Arthur Frienderich (Ypiranga) y Arnaldo Silveira (Paulistano).
Columbia: Jorge Sagastume (GEBA); Diómedes Bernasconi (Estudiantes de La Plata) y Arturo Reparáz (GEBA); Alfredo Letamendi (Porteño), Aquiles H. Molfino (GEBA) y Vicente Abadía (Porteño); Nemesio De Olariaga (Porteño), César Iraola (GEBA), Carlos L. Antequeda (Kimberley), Carlos F. Izaguirre (Porteño) y Héctor Rivas (Atlanta).

Los brasileños marcaron el primer gol a los 16 minutos. En un corner que Pernanbuco dirigió, Letamendi rechazó debidamente la pelota y Frienderich, quien la tomó, hizo el tanto valiéndose de un tiro cruzado y bajo. Tres minutos más tarde los visitantes acrecentaron la ventaja. Silveira terminó una corrida con un centro, que Bartholomeu convirtió impulsando en plena carrera la pelota con el cuerpo. En la segunda parte de la lucha, a los 16 minutos Iraola macó el único tanto del Columbia, con un fuerte tiro que Mendonça detuvo en parte, pero sin poder evitar que la pelota franqueara la valla. Dos minutos más tarde un buen centro del ala izquierda proporcionó a los visitantes el tercer gol. Bartholomeu recibió el pase y batió a Sagastume con un fuerte tiro. Terminó el partido con este resultado: Brasileños 3, Columbia 1.

La revelación de los jugadores brasileños —que sorprendió gratamente— hizo que durante todo el partido se mantuviese constante interés en la lucha. El cuadro brasileño puso de relieve sus méritos, a pesar de desempeñarse en una cancha muy pesada a la que no estaban acostumbrados sus jugadores. Supo combinar con acierto, energía y habilidad poco comunes. El debut del Columbia en esta capital no alcanzó el éxito esperado, también debido al mal estado de la cancha que impidió el desarrollo de un mejor juego

La Federación Argentina tuvo a su cargo la organización del match por la Copa Roca que se disputó el 27 de septiembre. Una crecida concurrencia, que pudo gozar de las francas emociones que despiertan estas luchas deportivas, asistió al encuentro realizado en el field del Club de Gimnasia y Esgrima en Palermo. En la tribuna de honor, donde estaba depositado el trofeo, tomaron ubicación los ministros de Relaciones Exteriores y Culto, y de Justicia e Instrucción Publica, doctores Murature y Cullén respectivamente, junto al encargado de negocios del Brasil, Sr. Rodrigues Alves, los delegados brasileños a la Convención Sudamericana, el presidente y los dirigentes de la Federación Argentina de Football, y un núcleo de damas.
Tribuna de Honor de Gimnasia y Esgrima (foto ilustrativa, circa 1911).
A las 3 de la tarde hizo su aparición en el field el cuadro brasileño, que vestía camiseta blanca con un brazalete con los colores de su nacionalidad (amarillo y verde). Recibido con nutridos aplausos, inició el peloteo de práctica. Dos minutos más tarde entraron en la cancha los jugadores argentinos, que vestían camisetas a rayas verticales blancas y azules. 
Team Brasileño (27 de septiembre de 1914).
Los cuadros estaban así integrados:
Brasileños: Marcos Carneiro de Mendonça (Fluminense); Pindaro de Carvalho Rodrigues (Flamengo) y Emmanuel Augusto Nery (Flamengo); Sylvio Lagreca (São Bento); Rubens Moraes Salles (Paulistano) y Mario José de Almeida “Pernanbuco” (Fluminense); Adolpho Junior “Millón” (Paulistano), Oswaldo Gomes (Fluminense), Luiz Batholomeu de Souza Silva (Fluminense), Arturo Frienderich (Ypiranga) y Arnaldo Patusca da Silveira (Paulistano).
Argentinos: Juán José Rithner (Porteño); Diómedes L. Bernasconi (Estudiantes de La Plata) y Carlos Gallup Lanús (Estudiantes de La Plata); Ricardo Naón (Estudiantes de La Plata), Ernesto Andrés Sande (Independiente) y Santiago Sayanes (Gimnasia y Esgrima); Julio José Lamas (Estudiantes de La Plata), Roberto Leonardi (Estudiantes de La Plata), Antonio Piaggio (Porteño), Carlos F. Izaguirre (Porteño) y Francisco Crespo (Tigre).
Team combinado de la Federación Argentina de Football (27 de septiembre de 1914).
En el palco de honor el Dr. Ricardo Aldao presentó a las autoridades concurrentes al match al referí, Dr. Alberto Borgerth (quien en 1912 había enfrentado a los argentinos en Río de Janeiro), a ambos linesmen, y a los capitanes brasileño y argentino. El Dr. José Luis Murature, invitado al efecto, tiró la moneda para la elección de las vallas y el sorteo favoreció al capitán del equipo visitante, quien optó por el arco que tenía el sol de frente y la ventaja del viento a favor.
Palco de autoridades (27 de septiembre de 1914).
Después del triple hurra de práctica, el referí ordenó que comenzaran las acciones. A los 13 minutos del primer tiempo el ala derecha brasileño inició un buen ataque, pero Sayanes consiguió despojar de la pelota a Gomes. Como los forwards centrales se habían corrido frente al arco a la espera del pase, al rechazar Sayanes la pelota, Rubens Salles consiguió apoderarse de ella, y sin pérdida de tiempo dirigió un tiro cruzado regularmente alto que franqueó la valla argentina.
Una incidencia del primer partido por la Copa Roca (27 de septiembre de 1914).
En el segundo período la línea media y los backs brasileños lucieron todos los recursos a que los obligó el tesón del ataque argentino. A los 20 minutos una incidencia del match evidenció el espíritu deportivo de los jugadores. Leonardi encabezó un ataque en rápida carrera y consiguió situarse frente al arco llevando la pelota, pero cuando la intervención de Mendonça era visible, el forward impulsó la pelota con la mano en el entusiasmo de la jugada y la hizo franquear la valla. El referí no alcanzó a ver la rápida infracción, y sancionó el tanto indicando el centro del campo ante la sorpresa general de los visitantes. Pero el rasgo caballeresco no se hizo esperar y Galup Lanús, el linesman argentino Calixto Gardi y varios jugadores argentinos, se apresuraron a hacer presente al referí la invalidez originaria del tanto, por lo que en medio de aplausos generales el juez revocó el fallo. Terminó entonces el encuentro con este resultado: Brasileños 1, Argentinos 0.
Una incidencia del primer partido por la Copa Roca (27 de septiembre de 1914).
En su primer match, la Copa Roca ofreció por muchos conceptos un conjunto imborrable de emociones. Obtuvo el triunfo el cuadro que jugó mejor, fue más armónico, y cuyo conjunto no tuvo fallas. Los brasileños constituyeron un cuadro homogéneo, en el que la defensa supo coadyuvar en el esfuerzo del ataque, mientras éste respondió a la confianza depositada.
Equipo de Brasil que ganó la primera Copa Roca (circa octubre de 1914).
Al finalizar el match, el capitán del cuadro brasileño recibió de manos del Dr. Murature, Ministro de Relaciones Exteriores, la copa donada por el General Roca. Con este motivo pronunció el ministro frases elogiosas para los vencedores. Agradeció estas palabras el presidente de la delegación, señor Almeida Britos, en conceptuosos términos. Los jugadores brasileños, situados en el palco alto de la tribuna oficial, entonaron diversas canciones populares, dedicando una de ellas al Dr. Murature.

El general Roca no concurrió a la cita, pues su salud no se lo permitió. Falleció en la ciudad de Buenos Aires el 19 de octubre, tan sólo 3 semanas después de la disputa de la primera edición del trofeo que llevaba su nombre.
Julio Argentino Roca (1843-1914)
El equipo brasileño fue recibido a su regreso por una multitud en el puerto de Río de Janeiro, una clara muestra de que su triunfo fue altamente considerado en los círculos deportivos locales.
El team brasileño antes de desembarcar en Río de Janeiro (circa octubre de 1914).
Recepción del team brasileño en el puerto de Río de Janeiro (circa octubre de 1914).
Estos partidos de 1914 marcaron el inicio de los partidos oficiales con Brasil. Sin embargo, como en 1915 la Federación Argentina se fusionó con la Asociación Argentina, aquella primitiva Copa Roca ya no se volvió a disputar y quedó en propiedad de la entidad brasileña.
Copa Roca original de 1914.
A partir de 1916 comenzaron a disputarse los Campeonatos Sudamericanos y se consolidó la competencia con los brasileños. Independientemente de estos épicos duelos por el certamen continental, la Asociación Argentina decidió instituir una segunda Copa Roca que se disputó en 10 ocasiones, pero con frecuencia esporádica (en los años 1922, 1923, 1939, 1940, 1945, 1957, 1960, 1963, 1971 y 1976).
Copa Roca, segunda versión que comenzó a disputarse en 1922.
En un próximo artículo resumiré las alternativas de todas las ediciones de la Copa Roca, que entrañan hitos y hechos verdaderamente singulares, que cimentaron esta eterna rivalidad futbolística entre argentinos y brasileños.§

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